5.3.03






AGAR AGAR



Se llama: Macrocystis piryfera

La existencia de los bosques de sargazo se debe a condiciones físicas y geográficas muy particulares que sólo se presentan en muy pocos lugares.

En la costa noroeste del Pacífico mexicano se da un fenómeno en el que debido a la fuerza que ejerce la rotación de la tierra y los vientos predominantes, las aguas son arrastradas por el viento hacia zonas más profundas, originándose un pequeño desnivel en la superficie del mar, el cual viene a ser compensado por las aguas frías que emergen del fondo. Con este fenómeno conocido como surgencias, en el que dichas aguas frías ascienden cargadas de nutrientes, se inicia la cadena alimenticia que por milenios ha surtido y hecho crecer a sistemas tan complejos y sofisticados como los bosques de sargazo.

Debido a sus condiciones de circulación oceánica y a sus peculiaridades geográficas, el área que abarca desde la costa norte de California hasta la Península de Baja California se cuenta ENTRE LAS POCAS DEL MUNDO donde se desarrolla este tipo de bosque marino. Las otras zonas donde se puede encontrar son el sur de América, las costas de Sudáfrica, el sur de Australia y Nueva Zelandia, en donde las condiciones físicas y geográficas son similares ya que se ubican en latitudes altas donde existe una costa de por medio y una circulación océanica activa que permite el enriquecimiento de estos bosques.

Los bosques de sargazo están cubiertos por la planta Macrocystis Pyrifera, la cual crece de 40 a 60 cm por día y hace de ellos un sistema altamente productivo. La principal característica de estos bosques, es que guardan una perfecta analogía con los bosques de la tierra. En ellos se desarrolla una dinámica espectacular de movimientos frenéticos y de competencia por sobrevivir en cada uno de los espacios disponibles.

Al igual que otras algas, el sargazo es una fuente importante de recursos económicos y es exportado por compañías que lo procesan para obtener AGAR AGAR (suena realmente sospechoso!) un compuesto que es utilizado en la industria alimenticia como en la farmacéutica. Ejemplo de un uso alimenticio de las algas es la carragenina, producto que se utiliza para producir LA CONSISTENCIA CREMOSA DEL HELADO.

En su libro, La Bitácora del Mar de Cortés, John Steinbeck comenta el entusiasmo de Ed Rickets, uno de los científicos pioneros del Golfo de California, por conocer el sabor de las cosas: "Cualquier animal que encontrábamos. Ed primero lo veía, lo tocaba, lo ofateaba y finalmente lo probaba. En una ocasión, en una poza de mareas en donde hacíamos una colecta, encontró un hermoso nudibranquio anaranjado, se lo llevó a la boca y al instante lo escupió poniendo cara de disgusto. Su lengua se llenó de nematocistos y se inflamó tanto que le fue imposible cerrar la boca por más de 24 horas..."

Me encontré todo esto de la manera más curiosa en una revista que estaba en la casa donde vivo. Me gustan los sargazos. La playa en Tijuana está invadida de ellos. Sucios Sargazos. Suaves, sutiles, Sargazos.





OBSERVACIÓN


La Guerra en todos los espacios es la confirmación absoluta de la incapacidad anímica y mental del hombre.

4.3.03



MAR


Salí un momento del edificio para ver el mar. A las siete de la tarde el mar se ve negro. O sea, no (Océano) se ve. De todas maneras sé que está ahí porque se oye. El día que salga, todo esté en negro y no escuche nada, ese día algo habrá faltado, alguien se habrá ido.

3.3.03



SILENCIOS MARINOS


Un barco semihundido. Lobos marinos durmiendo sus cuerpos al antojo del sol. Gaviotas. Pelícanos. Salitre. Viento helado. Agua color mercurio. Nimbos en gris oscuro sobre la tierra. Una paranoia enmedio del paisaje. El efecto letal que algunos llaman miedo.

Saber a la consciencia como eje de la luz que entra por las pupilas. Saber a la luz, rectora. Saber que la calma no impide una nueva tormenta. Hay silencio. Las mujeres esta vez no se observan. Con pensamientos aislados, por breves segundos, se tocan porque saben que van hacia mar abierto. Cada una de ellas conoce sus armas. Cada una de ellas sabe que si el bote se hunde, sabrán volar a tiempo o sumergirse en lo profundo como el pez abisal. En silencio. Imperceptibles.

Muchos miedos se desarrollan a partir de una palabra. De una frase. De una oración premeditada. Como el deseo carnal.

Una herida siempre será la marca donde el miedo incide.

La cicatrices son señales donde el dolor ha anidado en algún momento.

Pero también, como el dolor, el miedo y la cicatriz desaparecen –cirros delgadísimos–, cuando la mujer sabe reconocer sus armas imperecederas. Y gozan.

En este momento, luminosas, extienden los brazos al cielo, al mar.




28.2.03



(FRAGMENTO)


La grieta, en la pared, tenía el tamaño de una moneda pequeña. Pero antes, parecía la cabeza de un alfiler. ¿O era que antes no había apreciado su dimensión verdadera? La dificultad en aprehender la realidad radica en la noción de tiempo, pensó. Si no hay continuidad, equivale a afirmar que no existe ninguna realidad, salvo el momento. El momento. El preciso momento en que no supo si subía o bajaba y no era posible, entonces, apoyar el pie. Por encima de la grieta ahora divisaba una línea ondulada, una delgada línea ascendía -si miraba desde abajo- o descendía -si miraba desde arriba-. La altura en que estuviera colocado el ojo decidía, en este caso, la dirección.


Cristina Peri Rossi
La Grieta. Esfuerzos Inútiles. Barcelona, Seix Barral,1984

27.2.03



ALA NEGRA


Si alguien ve a un hombre que camine maltrecho quejándose de un dolor en su omóplato izquierdo, díganle que yo tengo su ala. Que la encontré tirada en la esquina de la calle sexta y de la avenida Revolución, antier, aproximadamente a las dos de la mañana. La levanté de un charco junto a un puestito de hot dogs. Díganle que después de caer, los ángeles solamente arrastran las alas enormes sobre el asfalto pero que es de locos deshacerse de ellas. A menos que quieran dejar de ser kitchs. Estaré en el Dandy del Sur o en La Estrella este viernes, durante la noche, para mayores informes. Esta vez, no me interesa cobrar el rescate.



TIJUANA OSCURA


Se bebe entera.

26.2.03



DORIS DUB



Lo veo acostado sobre la cama que tiene décadas sin tender. Abrigado con su eterna chamarra negra de cuero y fumando un farito. Volvió a cortarse el pelo. Recuerdo su fascinación por Schubert y las guitarras de Satriani. Hace unos momentos tomó un libro despastado de Eco y lo dejó de nuevo. Sobre la duela. Sobre las bachichas de los millones de cigarros que ha fumado en sus últimos veinte años, y que a manera de alfombra, se camuflajean con los cables de la empolvada y destruida guitarra. Le fue sacando las partes. Casi a la par de como sacaba las notas con las manos blancas de dedos largos. Dedos largos manchados de nicotina. Queda el brazo de palo de rosa recostado atrás de la puerta. El trabajo que le hizo Rubio al ensamblar la lira se deja ver aún a través del polvo. La pátina que cubre el rostro de Emilio es la que cubre a los hombres solos. A los marcados. Son las cuatro de la tarde. Despertó a las tres. Buscó los restos de mezcal en los envases de panalitos que por la madrugada dejó junto a las pilas de libros. No encontró nada y optó por ir a orinar. El baño tiene el grifo descompuesto y le seduce el sonido intermitente de las gotas de agua al caer. Emilio se tumbó de nuevo sobre la cama que tiene décadas sin tender. Abrigado con su eterna chamarra negra de cuero y fuma un farito. Recuerdo que cuando yo tenía diecisiete años hicimos las paces después de una guerra idiota. Nos reuníamos entonces todas las tardes a beber café. Éramos por lo general seis o cinco y yo, la única mujer. Las tardes se extendían y yo a mis diecisiete era la fumadora más pasiva del mundo. Me tragaba el humo de todos, durante horas todas las tardes y luego les regalaba libros donde salían los terribles daños del cáncer instalado en los pulmones o en la garganta. Aún no me había dado cuenta que el cáncer también puede ser la soledad o el desamor. Era joven y no lo creía. Todavía pensaba que los sentimientos eran reales y no sólo ideas vagas que a veces nos confunden y nos desmenuzan la vida. Él se reía mucho de mi. Yo no sabía responder. Alguno de los otros amigos tenía que decirle algo para que se callara, para que no se riera a mis costillas. Por lo general nadie hablaba. Sólo uno (otro marcado) salía a mi defensa y lo dejaba en blanco,

—Emilio, cállate el hocico porque ya empezaste a babear.

Él sabía que era la primera llamada. Generalmente lo único que hacía luego era dirigirme una miradilla de odio y pedía entonces más café al primer mesero que pasara junto a la mesa. Y así era cada vez. Y yo iba cada tarde. Y aún no entiendo cómo fue que con el tiempo ya no me molestaba. Y me escuchaba. Y mucho más adelante me preguntaba que cuándo nos tomábamos un café de nuevo. No sé cuando fue que la vida nos pasó de largo. Ve lo ci dad. Dis tan cia. Tiem po. E mi li o Ve ga tiene sobre la cara el hilo de luz de las cuatro de la tarde. El único hilo signo de vida que permite entrar por el agujero de las puertas de madera de la ventana. Juega con él y se levanta entonces para ir de nuevo a caminar la tarde y continuar caminando la noche por el reverso de las piedras. Escucho Doris Dub de Tosca. Sé que a Emilio va a gustarle.

25.2.03



SOBRE EL MANUAL I



Son decenas. Todas, esparcidas por los bosques que arropa las faldas del volcán. Colectan setas. Llevan canastas tejidas con los cabellos largos. Otras, a la manera de las pisadoras de uvas, deshacen los hongos y setas de la temporada de lluvias para escurrirles la esencia. La esencia que genera la fuerza, el fuego y el silencio acústico del Volcán. Una vez bebidos algunos tragos del bálsamo, desaparecen. Ellas comienzan la diáspora hacia la esquina izquierda de los ojos, las comisuras de las bocas y el hueco entre el tabique y el párpado de algunos hombres. Comienzan el viaje hacia el centro de las manos de otras mujeres en transición. Pasajeras de trenes alucinantes. Ellas se saben. Se huelen. Se piensan. Algunas veces tardan en reconocerse. Todas desde sus lugares escriben las líneas del Manual.




DESDE ABAJO




Escribo una carta que a su vez
es un puente

Construyo un puente
de papel y palabras

Escribo puentes para refugiarnos
debajo de ellos durante la lluvia
y para de vez en vez
hacer fogatas luminosas
de palabras rojas, palabras azules
y palabras blancas

Soy la clocharde que
desde abajo
saluda a los que cruzan todos los puentes imaginarios





CUANDO EL CIELO SE ABRE



Parece que el sol se compromete a quitar tantas nubes de la cabeza. He de seguir mis pasos, sin voltear atrás. Es la única manera para que el corazón no se transforme en piedra.

COMBINACIONES



Lluvia + Café

Humedad + Kruder Dorfmeister (The K & D Sessions)

Vigilia + El Mar


Esta serie de sumas me traen el recuerdo náufrago de un hombre durmiendo a mi lado.




SIGTH*


Decidí no dormir para evitar despertar esta mañana. Debería saber el sonido onomatopéyico de la lluvia, en tormenta.

HUMEDADES


El día se descarapela con tanta humedad. Las nubes son ahora los pedazos de pintura en una pared silenciosa.


VIGILIA


La noche entera sin dormir. Afuera llueve.

24.2.03



LA MAÑOSA MAÑANA


Despertar. Mover con la mano derecha la cortina y ver que el cielo está en blanco. Exactamente igual que la mente. En blanco. Un blanco que empieza a mancharse con los colores diluídos del sueño. Recordar: El sueño prolongado con cierta dosis de ansia. ¿Pesadilla? Es raro. Soñar y despertar con las emociones sobre la piel. Como si realmente me hubieran hecho daño. Incomprensible saber que no fue nada.

¿Por qué no puedo entonces deshacerme de las ganas de salir corriendo?

El cielo sigue en blanco, yo también. Espero que hoy llueva muy fuerte.


COMPLICIDADES


Cuando me asomo y leo y encuentro, no puedo evitar desear que los demás lo sepan. No puedo guardarme en los ojos tanto.


Fauna Exótica


No voy a enlazarla, pero hay una escritora en red que se prostituye verbalmente en su blog.
También hay un escritor blog solitario que presume de no leer jamás otro blog que no sea el suyo.
Hay una madre de 40 años que muestra en su blog las heridas que se autoinflinge para sentir que está viva.
Hay un chico que lleva seis meses prometiendo que va a suicidarse por un amor contrariado.
Hay mujeres anoréxicas que se desnudan de su carne post tras post.
Hay un lexicógrafo blog que no hace mucho sufrió un severo ataque de pánico posteando.
Me alegro muchísimo de haber descubierto que el placer que obtengo de escribir como lo hacía antes de blogger sigue siendo mucho mayor que el que obtengo de postear. Todas estas personas están solas, están tristes, usan su blog para seguir cayendo o para pedir socorro, pero sus lectores prefieren la diversión, el voyeurismo narrativo. Como ver una película de terror sabiendo que todo es atrezzo, pero de forma inversa.
Al leer un libro, la sensación del autor es difusa, lejana. Al leer un blog prevalece la fantasía de inmediatez. Podemos hablarle, escribirle, dejarle comments, sentirnos él o ella. Se corre el riesgo de no estar ni en la vida ni en el blog. La alexitimia, la incapacidad de expresar sentimientos reales ya se ha manifestado como síntoma en personas que llevan más de dos años posteando en blogs americanos. El blog es básicamente una excusa, un sucedáneo, ersatz de otra cosa que no se está haciendo.
Quizá lo del blogumental no sea mala idea, después de todo: vale la pena analizar por qué preferimos contar nuestras vidas a vivirlas.


21.2.03




OTRA VEZ LA PAZ

El íntimo acuerdo


El verdadero e íntimo acuerdo depende de la posibilidad del desacuerdo, del sí tanto como del no.
Confío en que grites si se apodera de mi voz la intención de callar. Confío en que también sepas defender mis silencios de las palabras inútiles.


¿FOR SALE Ó FÓRZALE?


El domingo, mientras hacía una colecta de piedras en la playa, me di cuenta que la casa (la primera o la última como se le quiera ver) que se encuentra en la esquina izquierda del país, está en venta.


UN OCÉANO TAN PACÍFICO


Lo bueno de vivir en esta orilla es que luego sigue el mar.

20.2.03




HAMBRE


Sí, ahorita mataría por unos tacos de flor de calabaza.


FLOR DE CALABAZA



Las doce del medio día. Los olores invaden la cocina. Ligeros andan el pasillo largo hacia el patio. Bailan ondulantes sobre la loza verde y llegan para decirle a mi nariz que despierte. Hoy no fui a la escuela. Será un día muy largo. Casi un año. Y yo apenas jugando con la luz de las doce entre los macetones húmedos que albergan las plantas de sombra. Me voy corriendo a la terraza, no hay gente en la calle. Las banquetas están vacías y el parque de enfrente tiene las jacarandas moradas. Me voy corriendo y cruzo el cuarto azul echando un vistazo a las máscaras de patol y a los pisapapeles sobre el escritorio de mi abuelo. Paso corriendo por la sala y me detengo frente al espejo enorme. Veo las tallas que lo adornan y que hacen juego con las de la chimenea. Dicen que esos muebles estaban en la casa de un obispo, uno que en sus tiempos le apodaban "Piedrotas". La sala está fría. Estornudo. Me gustan los niños de las tallas. Hablo y juego con ellos. Me veo de perfil en el espejo. Cuando sea grande voy a tener otra forma. No voy a estar lisa. Emprendo carrera y me voy de la sala por el pasillo donde están los clósets. Cruzo veloz, por aquí siempre siento que alguien me persigue y que casi me alcanza. Sigo de largo, llego a la cocina. De espaldas a mi, la esbelta espalda de mi abuela. Frente a la estufa canturrea suave mientras guisa la crema de elote. No me ve. No me oye. Voy despacito detrás de ella para poner mi mano sobre su espalda y que brinque del susto. La toco. Brinca. Grita y voltea:

— Quisiera mascarrrrte.

Luego me río, me doblo de la risa y mi abuela sonríe. Me acerca una silla para sentarme.

—Cómete un tentenpié en lo que llegan tus hermanos de la escuela. ¿Ya no tienes fiebre?

Mi abuela de cara hermosa me sirve un taco de flor de calabaza. No hay ruido, no la radio. Sólo el rumor del medio día. Ese sonido como eléctrico entre el silencio y el oído. Abro el taco humeante y escruto la cebolla, el jitomate, el chile verde y el queso. Los pedacitos amarillos de los pétalos de la flor me confirman que nunca nunca nadie me regalará estos sabores, este rompecabezas colorido, tampoco, nadie más, el canturreo suave de mi abuela.

19.2.03


GUIñO

Si tú me blogas, yo te posteo.



DE LLUVIAS Y CAGOTERAS*



En estos días de lluvia, en los que todo el mundo se pone romántico y donde la bruma cuasi nórdica envuelve totalmente la ciudad, yo no tuve tiempo para ponerme cursi ni triste siquiera. No pude escribir ni un poema a la lluvia, no pude salir al patio a que “me tocara el rostro” jeje y menos bloguear ipso facto sobre ella. Pinches aguas. Maldita temporada de invierno y malditas sean las goteras que hay en mi casa. Mi cuarto tiene un hermoso techo de dos aguas sostenido por algunas viguetas. A ese cuarto antes le llamaban El Palomar por su estructura desvánica (en el último piso de la casa) y porque si se dejaban abiertas las ventanas, las palomas se metían sin pedir permiso a nadie. Y eran, supongo, felices.

Anteayer, después de subir la escalerita de caracol para llegar a mi cueva (desde que llegué cambió de estatus animalis), encontróme con decenas, cientos, miles de pequeñas cacas secas esparcidas por toda la alfombra. Sí, tenían la forma conocidísima y caricaturezca de la merde. Como cremoso helado sobre barquillo. Me asusté. ¿Habría entrado un animal ahí y estaría escondido entre mis ropas?...¿diarreico además?...¿estoy tan mal de la cabeza que las cacas tienen meses y yo ni en cuenta?...¡No es posible!...¡ayer estuve aquí y no había nada de esto!...mientras trataba de entender, me aplicaba un test personal a diez mil millones de segundos por hora (digo, de algo sirve a veces la amaranoia que llevo dentro), fue entonces cuando recordé que dos amigas estaban esperando con caras interrogantes, una respuesta a la situación drama-cómica-musical que como anfitriona me correspondía dar. Y fue también cuando di en el clavo. Malditas lluvias. Vi las miradas y las ganas contenidas en las comisuras de las bocas de mis invitadas, por morir de risa. Antes de empezar a explicar mi teoría sobre el asunto, bajé corriendo por la escoba (ya que desde que se descompuso no la utilizo ahora más que para barrer) y de tres zancadas zancudas subí de nuevo hasta lo más alto cual Quasimoda preocupada. Empecé dirigiéndome a ellas:

— Ya sé que fue lo que pasó. Siempre me dijeron que no dejara las ventanas abiertas porque las palomas entraban a “hacer de las suyas”. Ahora lo entiendo, de seguro cuando entraban aquí se cagoteaban sobre las viguetas, miren miren, bueno, desde aquí no se ven porque estamos abajo pero de seguro (miradas incrédulas entre ellas) las cacas están sobre las vigas, sí, sí... y ahora con las lluvias...sí,de seguro...ahora con las lluvias y las goteras, se humedecieron y por eso cayeron al piso.

Mis amigas no respondían.

— Miren, de verdad, si un animal hubiera entrado, estarían frescas y no lo están.

Una de ellas me pregunta inquisidora:

— ¿Así que sobre las vigas?

Volteaba a ver a la otra como diciéndole: “Mira a nuestra amiga. Qué cerda”.

Yo corroboraba:

— Sí, miren, es que otra respuesta ¡no hay! Tiene que ser eso.

Condescendientes me dicen a dúo:

— Sí, no te preocupes...las palomas seguramente...las viguetas...

Yo tratando de salir del paso:

— De verdad, es que no entiendo nada... ya me dio miedo... ¿qué hacen estas cacas secas sobre mi alfombra?

Inmediatamente me respondió mi consciencia que acostumbra estar callada (casi muda la mayoría del tiempo la muy inconsciente):

—El karma Amaranta, el karmaranta...te la has pasado burlándote sin decoro alguno de tus amigas, las bromas pesadas también se revierten, este es tu castigo.

Después de oírla pensé en prender un incienso para limpiar la atmósfera pero no había, me los acabé y no he comprado. Así que seguí barriendo tratando de no voltear a ver las caras asqueadas de las chavas. Me sentía con la cara hirviendo de vergüeza ante situación tan escatológica que en realidad para mi era, escato-ilógica.

En breve salimos de la casa y al regreso, todavía con cara de no lo creo, me dice una de ellas:

— A ver, préstame la escoba.

Y empezó con ganas, a tallar la superficie superior de una viga, cuando en eso, cayó una caca seca pequeña como las otras.

— Ahí está. Tenías razón. Tu teoría es real. Comprobado.

Yo me sentí mejor. La comprobación de la teoría me quitó un peso de encima, sin embargo la otra amiga aún tenía ese brillito malévolo en los ojos con risa incluída. Me dijo:

— La verdad, yo no te creí.

Pasaron dos días de los raros acontecimientos caquianokafkianos cuando volví a entrar con otras amigas y la amiga incrédula a mi cuarto. Apenas abrí la puerta cuando oigo un aleteo desesperado. Volteo hacia arriba y la veo. Una asustadísima paloma gris con colores tornasolados en las alas, brincaba aleteando de viga en viga mientras otra vez, cacas secas caían sobre la alfombra. Pero esta vez me puse muy feliz. Tenía frente a mi a la autora material e intelectual de mis pasadas vergüenzas, al frente también, de las invitadas. Ahora sí, no dije ni pío porque la paloma telépatamente había escuchado mis maldiciones días anteriores. Por eso vino. Y además no era necesario decir nada. Ellas podían ver ahora como la lluvia de cacas dentro de mi cuarto, era una cosa de lo más normal. La incrédula amiga traía su cámara y veloz se preparó para tomarle una fotografía a la paloma desesperada. Click. Lo hizo.

Hoy me dijo que dentro de las tomas e impresiones no salió la foto de la paloma. Entonces yo la volteé a ver y transmitiéndole la eternidad por los ojos le pregunté:

— ¿Cuál foto?...¿cuál paloma?




*Martha Miranda muriendo de risa, me obsequió esta palabra cuando vió que yo no encontraba una para definir el extraño caso de la lluvia de cacas.


DESCARTES Y DESPLANTES


Por estos días en la Blogósfera, varios bloguelistas están queriendo una Rebloglución. Yo mientras blogo y luego posteo. ( Y pisteo también jeje).

18.2.03


LAS MUSAS ENFERMAS


Después de la visita de Paco Alcaraz, algunas mujeres de la Frontera han sucumbido con un extraño decaimiento anímico y corporal. Ninguna quiere ir a trabajar. Ninguna quiere comer ni tomar agua. Lo único que piden son besos.

17.2.03



REALISMO SUCíSIMO

¡Ah caray! El contador de esta página me dice que alguien buscó vía Google, algo que tenía que ver con un poema a los miados y llegó a mi página. Chale! que yo recuerde tengo un poema a la mierda que todos llevamos dentro, pero de ninguna manera he escrito aún la oda al orín o algo que se le parezca. Qué raro, pero en fin, me hizo reír bastante.


REMEDIOS CASEROS


Todas las noches, la anciana se saca de la boca esa cosa enorme que a diario la asfixia. La pone a remojar en el vaso de cristal con agua que sobre el buró, junto a su cama, deposita noche a noche. Es importantísimo cambiar cada día el agua, se dice en voz alta, sabiendo que nadie va a responderle. La compañía se le fue muriendo conforme desaparecieron los canarios de las jaulas, el gato con todo el gris encima y la luz por la ventana. Lo peor que pudo pasarle a los ochenta y nueve, fue que le construyeran un muro divisorio justo en el terreno aledaño pues le quitaron de tajo, la última presencia con quien hablar. La que eterna parecía. Ahora la noche le llega mucho tiempo antes, comiéndose voraz cada esquina blanca del cuarto.

La anciana suspira por las tardes conforme levantan el muro, echando de menos cada centímetro por donde la luz ya no entra. Es en estos segundos, cuando se levanta del sillón. Siente ahogarse. Acomoda el rebozo grueso de lana y se encamina hacia el baño. Va rumiando como a diario su queja:

– Es importantísimo, importantísimo cambiar el agua...No quiero que se enlame...necesito sacarla...ay, esta cosa enorme.

Cuando ve llenar el vaso con agua hasta la mitad piensa que es suficiente. Cierra el grifo. Se detiene a mirar el vaso que lleva en la mano derecha. El agua, le da la pequeña seguridad de despertar tranquila y reposada al día siguiente. Es la única verdadera medicina. El ritual lo ha realizado por años y le ha funcionado cada vez.

Camina hacia la recámara, se sienta sobre la cama enorme. Mira hacia la pared. Abre la boca y con la mano, con el antebrazo, se saca el corazón. Lo deposita dentro del vaso para dejarlo remojando la noche entera. Otra sombra pasa.


LA MUSA ENFERMA

La Mesa Enferma
La Misa Enferma
La Masa Enferma
La Moza Enferma



LECTURA


Lo único que no se debe hacer cuando se lee frente a un grupo de gente, es olvidarse de sacar previamente el chicle de la boca.

11.2.03






COMINO Y PIMIENTA


Anoche nos fumamos un Cohiba. Estuvimos bebiendo también, un poco de cerveza oscura. El sabor del puro eran maderas, maderas diversas. El paladar y mi lengua se secaron un tanto, la saliva se transformó en recina. Luego me avisaron que llovía y miré hacia la ventana. Tuve los recuerdos de un pasado en rojo. Caminé de nuevo las calles de la Habana con el sabor a sal en los labios. Vi el andar cadencioso de las mujeres y las espaldas fuertes de mulatos. Anduve de nuevo en la bicicleta hasta llegar al Vedado, bajo la sombra de sus ceibas enormes. Me detuve a comer pizza y un buchito de café. Hice la cola para el camello y entre cuerpos y sudores, después de una hora llegué a los edificios en Rancho Boyeros. Desperté en sábado con el calor abrasándome en la cama de sábanas blancas. Escuché al médico de la salsa (...somos lo que va, lo que le guste a la gente, lo que se acaba como pan caliente... ) mientras una negra enorme corría a escobazos a la chiquillería. La ví a través de una persiana, desde la ventana del piso cinco del edificio. Cuando salí a comprar ron, venía hacia mi un hombre negro, de pelo blanco, ojos inyectados de sangre, rostro milenario. Justo al pasar por mi lado se acercó y de clandestina manera me dijo al oído: Comino y pimienta, comino y pimienta. Me dejó con los olores de las especias entre los cabellos. Comino y pimienta, comino y pimienta, en la isla mi socio, no e fácil, no é fácil. Todo mundo tiene ahora algo qué traficar, algo con qué darle vida a la vida, las beldades del mercado negro.

Miré el humo ligero del puro y llegué a Viñales, y vi de nuevo al hombre que me salió de la nada y me invitó a su casa, sin parpadear, mirándome a los ojos.

—Esta es tu casa. Es una casa noble.

Desapareció tras una cortina mientras otra voz añeja me llamaba. Entonces lo ví. Con sus manos laberínticas enrollaba la gran hoja. Me miró y durante dos horas no dijo nada. Enrollaba los treinta puros que guardó en una caja mediana de madera suave.

—Dame lo que quieras pagar.

Salí con la caja entre las manos y dentro de ella su nombre. El recuerdo descarapelado de un hombre que se muere y que lo sabe. Me legó un poco de esa muerte entonces. Tuve que volver a desposarme con el mar en las playas de Santa María. Lo demás no existe. No sucedió nunca. Mi pasado no fue.



JE JE


Tijuana es un ardid publicitario.

...Y en la postmodernidad ¿qué no lo es?



CAMBIO SÚBITO


Hey!
Tijuana
se carcajea,
está feliz:
¡desde el mar
se asoman los delfines!


INVIERNO


Tijuana está
triste
y la
temperatura
sigue

ba

jan

do


BÁLSAMO


Habremos de reincidir
en la pasión por la Noche:
horas malheridas de un Sol que se nos pierde,
límite del tiempo,
útero de los abismos.

Habremos de volver
a mirar desde abajo,
reconocer los signos
vagamente aprehendidos,
habitar sin temor las costumbres
que nos han hecho firmes
y amorosos frente a las cosas simples.

El Todo comienza ahora
mas sabemos que ya ha pasado,
porque estamos hechos
no de soledades,
sino de ausencias.

Habremos de reivindicar la memoria
y sus viejas esencias fundamentales.

La historia, nuestra única, personal historia
es el bálsamo definitivo para antes de la muerte.

10.2.03



BLOGUEAR O NO BLOGUEAR


Y bueno, así pasa. La primera crisis a veces es nefastamente letal. Y sí, uno lo deja. Ni siquiera quieres saber que estuviste algún tiempo asomándote a la Blogósfera y sus inmediaciones. A sus cinturones de palabras como de pobreza o de grasa. Depende de cómo lo sientas. Pero si la salvas, es la señal absoluta de que escribir por aquí, simple y llanamente es divertido, y que uno es un ser que se divierte.

La segunda crisis es grave, pero menos tajante. Cuando uno se panica por cualquier cosa, sabe que en el blog todo puede ser o no ser. Entonces se vuelve. Con la misma certeza con que Hansel y Gretel pensaron que volverían a casa dejando tras de sí un caminito de migajas de pan.

La tercera crisis, hasta ahora, no sé cómo sea.

DISIDENTE


Duele la desaparición. Desahogo aquí la desfachatez de mi desplante. Lo había dicho antes: Soy una adicta y hay blogs que definitivamente disfruto y me despiertan. No divago. Desespero. Denuncio el daño que hace la demora. No bloguear a estas alturas es depravado y demoledor. Lo dice una dependiente de las escrituras deleitables de este lado. De donde nadie es nadie. De verdad. Tu Blog da vida.

9.2.03



ANIVERSARIO
a HY


Desde lo alto, vi un caserío polvoso. No la imaginaba así. La ciudad de la esquina. La maldita y señalada. Con una maleta, la computadora y abrazando la caja de un zip driver, llegué a Tijuana hoy, hace dos años. En el aeropuerto un letrero que decía: Hombre fantástico busca Mujer Maravilla, me hizo saber que Oscar Yépez había ido a mi encuentro. Siempre he sabido por diversas causas que él y yo realmente somos superhéroes. Algún día, luego, contaré por qué. El primer año fue de adaptación y el saldo cuasi tenebroso. Me arrancaba los cabellos en diciembre por volverme a Guanajuato. Ni la carcajada obscena del mar podía detenerme. Pero la carcajada misma me contuvo. Hoy, hace un año, me reconcilié con la ciudad y después de dos días de hermosa borrachera decidí meterme al mar. Eran las seis de la tarde y yo vestida, decía adiós con una mano a los amigos que observaban desde la playa. El hermano, fue tras de mi y me decía: Espera, no juegues vuelve. Creo que llegó a pensar que la broma que siempre hago de dar un "Alfonsinazo" le pareció posible porque él sabe de los grados de mi clavadez. Nos abrazamos, felices, vestidos y borrachos mientras las olas espumaban. Y regresamos a la playa. A continuar este viaje.
Hoy, que cumplo dos años en mi ciudad adoptiva, le mando un abrazo enorme a ese hermano que me ayuda a continuar sin miedos la travesía. Hasta que la vida nos separe.

DORMIR SIN DORMIR


Me quedé dormida anoche como si estuviera muerta. Dormir fue regresar a un lugar en donde alguna vez estuve. No me gustó. Entonces empecé a llorar. Ese lluvia extraña de mal sueño. Esa lluvia que se atora en alguna parte. Esa lluvia que se transforma en charco. Enmedio de la garganta. Despertar fue oírme brincando fervorosa los charcos enormes. Fue un mal sueño demasiado húmedo... y frío.

8.2.03



Jorge Ortega


Sencillamente el barroco sanguíneo.


CIRRO


Lo veo pasar. Moverse con la lentitud de un caracol que traza su camino argénteo. Se estira y como el deseo, lento, se expande. Avanza, crece, se hincha, se fragmenta. Lo veo pero ya no es. Se difumina. Como el deseo, pasa. Ahora sólo el azul.

ADIóS


Y cuando el dinosaurio despertó, Monterroso ya no estaba ahí.

7.2.03



ACTUALIZACIÓN DE POEMA RECICLADO
(Leer primero el poema reciclado, viene enseguida)


Tengo veintinueve años.
La edad que tienen muchos hombres y mujeres
que no aceptan que el tiempo pasa.
No, ya no soy la misma.

Los caracoles de mi infancia se siguen reproduciendo
en las plantas de un parque llamado "Florencio Antillón",
las mariposas se quedaron guardadas en la casa que construyo.
No tengo la historia de un fracaso, toda mi vida lo es.
Sí, sigo fumando.
Seguramente se han muerto, pero de risa, algunos hombres
que me amaron. Siempre el morbo al futuro, aumenta.
Ya nació y va a cumplir un año la niña de mi ex.
Me encanta la comida. Me encanta beber.
Hablar es un goce, conversar también.

No tengo experiencia de nada, carajo.
Pero me sigo riendo sola, eso sí.

¿Quién dijo que la poesía es?



POEMA RECICLADO


Tengo veintisiete años.
La edad que tú tenías
cuando nos conocimos.
Todo insiste en decir que soy la misma.
Pero no es verdad, eso tú y yo lo sabemos.

Tengo los caracoles y las mariposas
en un frasco, reposando en alcohol.
Tengo la historia de un fracaso
y mis dientes siguen manchados.
Me cuentan que se ha muerto uno de
mis amantes y no precisamente por no estar conmigo.
Va a nacer alguien que pudo haber salido de mi vientre.
Tengo unos seis kilos de más en el cuerpo
y sigo con la manía de hablar de mí y lo que me sucede.
Así como lo digo parece que estoy acabada.
Lo bueno es que todavía puedo reírme
y saber –con la experiencia–
que la soledad
sólo es un estado de ánimo demasiado occidental.



PREGUNTA


¿Cuánta farsa puede haber en menos de ocho días?


DEMASIADA FRONTERA


Ya estoy por acá de nuevo.
Otra vez veo por las mañanas
las aguas heladas del Pacífico.
A veces se ven los delfines
y les pregunto pero nada saben
y eso que dicen que los delfines
lo saben todo. No me dan razón.

Esta semana corrió como corren
las semanas en el norte:
Con mucho trabajo, mucho ajetreo
y el viernes etílico sin falta
(porque siempre es necesario hacernos
creer que estamos muy cansados
y que nos merecemos un premio,
inundado de alcohol).

Y me voy el viernes entonces,
a la verdadera Tijuana,
a darme cuenta que todavía no puedo
con el escalofrío en los ojos.
Y otra vez los locos, las prostitutas,
y un hombre que me pregunta que por qué
estoy triste y el ojo de un joven boxeador
purpúreamente negro bajo las yemas de mis dedos
ya no tan largos.

6.2.03



CHIP & DALE

Me encontré un manuscrito en el fondo de una bellota. Alguna vez alguien me había dicho que mi sonrisa era como de ardilla disecada.


SORDOS


Una mujer semidesnuda
entra por las puertas de un bar
gesticulando, se echa en el suelo
y con la música se cubre

En su cabeza
hay sonidos que la realidad no oye

El cantinero palo en mano
se acerca, le grita, le escupe
un golpe, dos, con fuerza
sobre la espalda de la mujer casi negra,
herida
con los senos que caen larguísimos
bajo el suéter desgarrado
que la atrapa

El grito de una mujer que a la Tierra vuelve
y el hombre que también vuelve
a golpear

Los ojos de todos sobre el grito
sobre la espalda
sobre el hombre
y sobre los sonidos

que la realidad no oye


DE AMORES


A ti, un abrazo por encima de tus ojos.


ESTAR COMO AJENA


No hay nada mejor cuando se está bajo la regadera, que escuchar el sonido de un avión que pasa.


HOY ES DÍA CINCO

Ayer, hace un mes, un hombre se fue a construir puentes, ahí, donde se pierde el nombre de los días.

4.2.03



CUATRO DE FEBRERO


Mañana no iré a trabajar. Así que esta noche me comeré desmenuzadamente a Tijuana. Seguro también, la beberé entera.


DE TRANSICIONES



En los años veintes, Virginia Wolf fue el faro luminoso que salvó la vida de muchas mujeres. Después de Un cuarto propio, algunas comenzaron a definirse a sí mismas y a situarse en los cambios y procesos de la época. Las mujeres supieron que si querían, podían salir a la calle e incursionar en todos los espacios que hasta entonces se les había negado. Supieron también que podían reclamar y que tenían todo el derecho para hacerlo, aunque la tradición y las costumbres patriarcal-dominantes estuvieran encima tratando de evitar esa independencia que como individuos, desde siempre les había correspondido y sin embargo, de igual manera se les había negado.

La vida avanza.

Los cambios se han sucedido inverosímiles. Las mujeres del s.XXI sabemos que un espacio personal y un sueldo digno conforman la base de una vida plena e independiente. Buscamos, decidimos, definimos y edificamos nuestros espacios. La tecnología está de nuestra parte:

Podemos tener un Blog propio completamente gratis.

EL ESPANTAPÁJAROS DE LA BA­ÑERA


Anoche el perro que nunca ladra, ladró. La luz de la ventana del baño de mi vecino, misteriosamente otra vez, permaneció encendida hasta entrada la madrugada. El vecino parece que vive exclusivamente en el baño, casi siempre está ahí. A veces pienso que como también vive solo, deja un maniquí y la luz prendida para alejar a probables ladrones. Un espantapájaros en la bañera. Y bien podría ser porque la silueta nunca se mueve, siempre está en una misma postura. Algunas veces simplemente varía la ubicación pero la posición es la misma. Cuando llego por la noche y prepararo algo para cenar, es inevitable voltear hacia mi ventana. Calle de por medio, al frente, la casa del vecino siempre a oscuras, centra la atención en la ventana mediana del baño, la única que está encendida. Pienso que si de verdad un ser de carne y hueso se encuentra en lo que yo veo como una silueta inmóvil, me llegaría poco poco el miedo.
Seríamos un par de extraños, uno mirando fijamente y otro de reojo. Si me sitúo en el lugar del vecino seguramente pensará en una vecina que casi a las mismas horas solamente enciende la luz y come. Una mujer que vive en la cocina. Y que mira, siempre de soslayo. Sí, creo que también yo me daría miedo.

3.2.03



LA PLAYA


Caminé junto a Mayra Luna y Agnes con la soltura que ofrece la confianza. Las tres teníamos una media sonrisa en los labios impregnada de salitre. La playa se transformó frente a nosotras en una fotografía en blanco y negro. Un alto contraste. Una imagen muda donde sólo la algarabía de las gaviotas rompía el silencio. Esta tarde no había más sargazos sobre la arena. Supe que esa tarea había terminado. El mensaje inequívoco de las profundidades estaba frente a mis ojos: No había más sargazos. Un destello en la línea del horizonte me recordó que hay algunas aves marinas que se suicidan y otras que sólo esperan. No pude evitar decirles a las mujeres que iban conmigo mi único pensamiento:

—Otra vez el mar.

La sonrisa de las tres entonces, ya no fue a medias. Descendimos la escalera y antes de ver el rostro, el cuerpo dormido del Hombre Atormentado nos avisó de un sueño pesado, confundido, un sueño igual a esa playa, en blanco y negro. Ninguna habló. Ya estábamos sobre la arena. Extendimos el mantel más largo del mundo y cada una en un extremo, fumando, sin hablar, felices, miramos de nuevo hacia el horizonte. Recordé las palabras del poeta vasco, y entonces desde aquel libro, Atxaga revolvió mis paisajes.

Todas las tardes
se reúnen las gaviotas
frente a la estación del tren:
Allí repasan sus amores.

En su libro de memorias
dos flores de sándalo:
una señala la página de los puentes,
otra la de los suicidas.

Y también guardan una fotografía
del mendigo que, hace tiempo, transportaba
los despojos del mercado.

Pero su pequeño corazón
-que es el de los equilibristas-
por nada suspira tanto
como por esa lluvia tonta
que casi siempre trae el viento,
que casi siempre trae el sol.

Por nada suspira tanto
como por el inacabable
(cabalé, cabalá),
continuo mudar
del cielo y de los días.

31.1.03



CON LA VOZ ENOJADA DE OMAR

Thoughts about war

Las tapaderas metálicas de las alcantarillas de San Diego están hechas en México
Me niego a tapar su mierda.
Peace




DIFERENCIAS


— ¿Sabes lo que es el fracaso en Tijuana?

— No

— Una cantina que está enfrente de otra que se llama "El Éxito".

30.1.03



YA LO HABÍA ESCRITO AQUÍ ANTES


Detrás de este Blog, hay una gran mujer.



Nada más. Sencillamente. No hay Libros, ni Obra Impresa, no Grandes Ensayos ni Reflexión Alguna. No hay Teorías, no hay Poéticas. Tampoco hay Vergüenza. El Blog es una Droga Dura. Y yo una Descarada. Adicta.




DESENCUENTROS


Si un hombre que persigue mujer se encuentra con una vagina, la toma.
Si un hombre que persigue vagina se encuentra con una mujer, la deja.

Si una mujer que persigue un nombre se encuentra con uno, se lo pone enseguida del suyo.
Si una mujer que persigue un hombre se encuentra con uno, lo ve, lo explora, le pregunta, aún así la mayoría de las veces, lo deja.


DIÁLOGO ENTRE MORRAVILLOSAS



—Hay mujeres que persiguen hombres y hay mujeres que persiguen nombres.
Dice Mayra Luna.

—Hay hombres que persiguen mujeres y hay hombres que persiguen vaginas.
Lo dice Amaranta Caballero.

Se quedaron viendo fijamente hacia el mar. Poco después les anunciaron que cerraban el café. Era suficiente por esa noche. Ya eran las once. Bebieron los últimos sorbos de té.

—Vamos a buscar a Agnes.
Dijeron las dos al mismo tiempo.

BERTOLT BLOG


Hay hombres que escriben un día y son buenos.
Hoy hombres que escriben un año y son muy buenos.
Hay hombres que escriben muchos años y son mejores.
Pero hay los que escriben toda la vida, esos son los bloguistas.


EL CUARTO DE LA AZOTEA


Tenía siete años. Eran las tardes de 1980. En la casa de mis abuelos que era donde vivía entonces, había un cuarto en la azotea que poco a poco, con el tiempo, se había convertido en desván. Pero era un desván increíble. Tenía una cama enorme con una nube por colchón. Había un ropero liso, sin luna, del siglo antepasado donde guardaban los vestidos largos y negros de mis bisabuelas (tuve tres, Micaela, Luz y Anselma). Ahí también, entre los cajones y ropajes había unas pequeñas libretitas donde ellas escribían las cuentas con los números del gasto semanal. Hay escritas líneas como esta: Carne diez centavos, arroz tres centavos, cebolla y ajo dos centavos, viandas un tostón. La palabra que más me gusta como se ve escrita es Leche. Con estupenda caligrafía Palmer, de la que enseñaban en los Colegios de Monjas. Por supuesto cada página lleva a manera de emblema inicial un V.M.I. también en caligrafía perfecta. Son las siglas de Viva María Inmaculada. (¡Válgame Dios!). En los cajones me encontré desde monóculos (en diseños femeninos) hasta un par de gemelos que usaban en sus esporádicas asistencias al Teatro Juárez, en la ciudad de Guanajuato. Muchas bolitas de naftalina que mi abuela y mi tía le ponían a los cajones, eran mi antojo supremo. Una vez creo que alguna me llegué a comer. Había miles de estampas con grabados religiosos, verdaderas joyas de papel alfilereado. Había libros de religión en francés, pequeñitos, oscuros, como queriendo pasar desapercibidos. Misales que les cabían en la palma de la mano. Había muchas cartas y sobres con timbres sellados. Había fotografías casi daguerrotipos. Había colgados disfraces y sacos de marinero, no se cómo llegaron ahí pues en la familia nadie tenía aventuras con el mar. Y no casan tampoco con las fechas en que en Guanajuato erigieron el faro pues eso fue apenas en los años treintas del siglo pasado. Había varios santos sin ojos y muñequitas de porcelana, casi todas calvas, sólo como dos de ellas tenían cabello y era natural.

Junto a la nubecama había pilas de revistas Life y libros viejos. Toda clase de muebles rotos pero que por alguna amorosa razón no querían deshacerse de ellos, estaban distribuídos por el cuarto sin aparente orden, y todo dentro de un caos perfecto. Había una ventana que permitía que las cosas no se humedecieran demasiado y por donde entraban las pequeñísimas partículas de polvo inatrapables, las que yo veía cuando me acostaba en el suelo de ese cuarto. Horas duré tratando de perseguir sólo con los ojos las partículas de aquéllas tardes. En una de las paredes había también un dibujo a carboncillo de la cara del Ché, la réplica de la foto de Korda. Uno de mis tíos, en sus épocas rebeldes lo había dibujado como para hacer acto de posesión del cuarto. No era guerrillero pero llevaba el pelo largo. Pues sí, mi tío fue joven en los sesentas. Por cierto, su berrinche mayor con mis abuelos fue cuando le negaron el permiso para ir al concierto en Avándaro. Jajajaja me da risa pensar que les pidió permiso. Pero bueno, aquellos eran otros tiempos y mis tíos no eran en realidad desobedientes. Me hubiera gustado que hubieran preferido a los Rolling Stones que a los Beatles, pero ni modo.

Entre las revistas y libros había una caja con cuentos e historietas. Nunca me importó haberlas releído varias veces, subí a ese cuarto con verdadera devoción casi hasta mis doce años. Vidas Ejemplares, Memín Pingüin, Vidas Ilustres, Canek, Lorenzo y Pepita, Lágrimas y Risas, La familia Burrón. En fin toda clase de historietas que aparecieron e hicieron auge a mediados de los años cuarentas en México. Recuerdo que con el tiempo, lo que al principio me deslumbraba, luego me provocaba risa imparable, al grado de que en las meriendas familiares mis hermanos y yo en paroxismo hilarante, casi moríamos ahogados con el pan y la leche, al recordar los dramones de estos cuentos y compararlos con la Atalaya de los Testigos de Jehová, que domingo a domingo nos llevaban a fuerza, a la puerta de la casa.

En fin, todo esto porque hace rato me encontré con la sorpresa de la editorial Porrúa. Encuadernaron varios de los cuentos de la Familia Burrón de Gabriel Vargas. Son hasta ahorita cinco tomos. Los ví, pensé que mejor seguía buscando alguno de Baudrillard (en español), o por fin ya me compraba el tercer tomo de Proust para continuar entendiendo el desmenuzamiento de las cosas y la forjación certera de los celos. Pero algo me picó en los ojos. Algo hizo que me llevara la mano en puño para tallarme un poco. Sería quizá toda la "literatura" barata con que me divertí cuando niña. Sería tal vez la negación de otros tiempos. No, no estaba llorando. Solamente creo que por fin, se me detuvo ahí, por entre la pupila y las pestañas, una de aquellas partículas de tarde.

29.1.03



DE COMEDIAS Y TRAGEDIAS


En este teatro de la vida, todo mundo tiene su papel (algunos solamente de baño, por cierto).


MONTEBLOGSO


Y cuando despertó, su Blog todavía estaba ahí.


MARCAS REGISTRADAS


¿Fosh es lo mismo que Bux?


Y EN SON DE BUSH:


La Guerra.




EN SON DE PAZ


Ya lo decía yo, tenían que ser un par de brujos. Saludos de una colega, una mexicana que es toda una Brujer.

ACLARACIÓN


Al Blog yo sí me lo tomo muy en serio, siempre y cuando sea on the rocks.


PARIENTE LEJANO, IDEAS PRIMAS

La otra tarde, convermessengereando con Jorge Camacho (por vez primera), le decía que era extraño cuando se platica con varias personas a la vez, a través de diversas ventanas. Él me decía que por lo general tiene siempre tres ventanas abiertas, esto es, tres conversaciones chatídicas al mismo tiempo. Yo le hablé entonces, un poco acerca de mi Teoría del Ventrílocuo. Pienso que uno se transforma en ventrílocuo al poder charlar con varias personas a la vez, con distintas “voces“, distintas tónicas, diversos temas y variados estilos. Es riquísimo el chat. Cada ventana realmente es un Titino. Cada ventana permite hablar. Hoy cuando visitaba la Bitácora de Paso, me encontré con la sorpresa de que un hombre muy serio había abierto por fin su blog. El hombre serio, al cual yo pensé se lo habían llevado los extraterrestres vía abducción cuando vino a Tijuana, es también un pariente lejano, lejano, lejano, lejanísimo. Y la sorpresa más sorpresa fue ver que abrió su blog, con una línea donde sintetiza mi teoría del ventrílocuo. En nombre de la bloga banda y de la comunidad extraterreste de la Nave Nodriza le doy la bienvenida al Limbo.

28.1.03



LECTURA


Antología de Poesia Bajacaliforniana
(Mark Weiss, Harry Polkinhorn, compiladores)
7:00 p.m.
CECUT

Luego la noche...


¿?


El Rostro.
Un inquilino
que no conocemos.


TRALARÍ TRALARÁ


No es lo mismo una provocación que una provo-canción. Yo sólo canto bajo el agua.


COPY & PASTE SUCEPTIBILÍSIMO

Transcribo estos dos párrafos que me encontré en una página titulada: La Mentira. Irónico el asunto entonces.

Propensión a las revelaciones

Hay épocas en las que uno tiene una notable propensión a encontrar revelaciones.
Sale a dar una vuelta y ¡zácate! Tropieza con ellas como si fuesen piedras, monedas o mondas de plátano.
Entonces sobreviene el satori (experiencia espontánea de iluminación)
Así nomás, güey. La cosa más natural del mundo.

La estructura de los posts, la extensión de éstos y su frecuencia nos revelan el grado de obsesión del autor por el blog. Y, sin duda, la manera de escribir habla por si misma: nos revela la personalidad del bloguero. Ya no se diga el contenido de los blogs: ventanas abiertas a los cerebros. Pero hay algo, unas pequeñas cifras que se unen a cada post y que hacen que el blog se asemeje a una cámara secreta en la vida de las personas: la hora del post. La hora dice acerca de su autor, más que todos los posts juntos. >>>

Tijuana Bloguita Front ya celebra contubernios.
Agárrense los machos, pues.

Escrito alrededor de las 30.11.02



Y además:


Amaranta Caballero está enamorada de todo el mundo. Es gravísimo, teniendo en cuenta que además, ha sido dotada de lirismo empírico.
Cuando se le acaben los amores platónicos, seguirá con los aristotélicos e, inevitablemente, la peste nos alcanzará a todos. Avanza, implacable y tenaz como acostumbra a ser ella. Ocurrida la lluvia de leónidas, los pájaros se quedaron en nuestros alambres. Solo huyeron fugazmente las liebres. Ella derramó tinta sobre este blanco. Hoy.


Quien escribe La Mentira...¿es una mentirosa o un mentiroso? ¿Alguien sabe y es sincero?
Chale, mis amores amarantados no tienen nada que ver con la peste bubónica, lo juro.





LA MUJER PERFECTA


A los hombres les fascina, su vagina es tan estrecha
como su mente.

27.1.03



PSST, PSST...

También por aquí se puede mirar de soslayo.



DE GENIOS Y FIGURAS


Los genios, de acuerdo a sus niveles de arrogancia y de calidad humana, pueden transformarse en Vacas Sagradas o en Vacacacas Sangronas.


GURÚ EN DECADENCIA

Mi gurú auguró su muerte en un tugurio: Golosamente ahogado. Quien en otros tiempos fuera cultural, hoy el gurú, me suena gutural.


"CADA BLOG ES UNA PATRIA"

Haz Patria, escribe en tu Blog.


NARCISA


Escribo para saciar mi ego.


NARCISA INCRÉDULA

No veo reflejo alguno.


NARCISA ALARMADÍSIMA

Me gusta ver las ondulaciones del agua cuando lanzo guijarros.

25.1.03



DE PUPILAS Y OTRAS CIUDADES
a D.M. en su D.F.


Tengo un conocido que hace algunos años hizo su doctorado en la ciudad de Trieste. Me contó alguna vez de los sublimes paseos por los astilleros, y de como las tardes se deshacían junto al rumor del agua y de las voces de la gente. En una de esas charlas me contó como ese lugar era hermosamente callado.
—Casi no hay niños. Me dijo.
Yo pensé entonces que Trieste era quizá una ciudad muy triste, Triestemente triste. Ya sé que una no puede andar calificando el estado de ánimo de las ciudades así como así. Pero las calles sin niños creo que son como flores sin color. Comida sin sal. Hay días en que extraño a morir mi laberíntica ciudad. Guanajuato surreal. Sólo que la última vez que estuve ahí, hace menos de un mes, me dio una pena enorme saber que habían cerrado la única librería donde a veces se encontraba algo decente para leer. También pensé entonces que la ciudad se me transformaba en algo difícil de creer, difícil de accionar. Evidentemente no son las ciudades, es una. Pero si se llega a la conclusión (¿sabia?¿detestable?) de que llevamos ciudades dentro, entonces podríamos pensar que ese par de satélites que algunos llaman pupilas, serían las lunas idóneas para desde nuestra ciudad interior ver transcurrir la noche, sin aburrirse.


DE MALDICIONES, HECHIZOS Y OTRAS DELICADEZAS

Los conjuros se hacen de maneras varias. Los más avezados incluyen ramas de pirul, albahaca, huevos y por supuesto veladoras. Hay conjuros buenos y conjuros malintencionados (así como hay conjuradores buenos y conjuradores malos también). Los conjuros malos generalmente se realizan utilizando gallos o gallinas negras, cabello de la persona a maldecir o una fotografía. Jamás nunca un conjuro debe hacerse de día o por lo menos no después de las seis y cuarto de la tarde porque las consecuencias son aterradoras: Las intenciones o maldiciones del conjurador se revierten y nada ni nadie puede deshacerlo. Si el conjurador trata de cambiar la hora en que realizó tal conjuro, el castigo es triple y se extiende hacia su mejor amigo. Nunca se debe jugar con estas cosas. Mucho menos hacerlas públicas puesto que se corre el riesgo de amanecer para siempre con la mente en negro, con los ojos en el limbo. Si usted realiza un conjuro, que no lo sepa nunca nadie. Y ponga un vaso con agua en un lugar alto de la habitación donde duerme, para que recoja las malas vibras del exterior después de haberlo realizado. Esto aún si se trata de un conjuro blanco. La peor de las torturas viene a partir del acto más tonto: Jamás se conjure contra una verdadera Bruja.


NO ES LO MISMO LA HORA FELIZ QUE LA HORA FALAZ


El jueves por la noche fui por segunda vez a ese lugar en la plaza río, llamado El Puercos (en español). Había ido una vez anterior con el TJBF Collective. Esta vez, fuimos algunos a disfrutar del "dos por uno". Seguramente por ser aún extranjera en esta ciudad, no le tengo el cariño ni le he tomado el sabor, el gusto, a una serie de lugares todavía. Creo que éste es uno de ellos. Además, esa noche nos cobraron puercamente caros los tragos. Creo que más de una persona me llamará coda y no precisamente por ser la adición al final de alguna pieza musical, sino por poner el grito en el cielo al enterarme que las caguamas eran vendidas a $85.00 MN (poder asimilar que estoy en la frontera con sueldo mexicano y precios gabachos, aún no es de mi total entendimiento). Algunos otros simplemente me pensarán pobretona y pues sí, quizá eso es lo que suceda. Pero pagar una caguama, sabiendo que con esa cantidad podría comprar seis afuera, me producía una rabia muy puerca. De cualquier manera, al grito de In the name of Blog, en la voz de BlogoBono, me puse a bailar. Y bailé y bailé toda la serie de música ochentera que ponen en El Puercos como si tuviera trece años. La mercadotecnia, publicidad y transacciones con la nostalgia, seguramente dejan muy buenas puercapropinas. La puerca rabia ya había pasado y las caguamas cumplían fielmente su labor en mi sangre. El mesero nos dijo que para las mujeres había "desarmadores" (gasp!) gratis y obvio que los pedí. Transcurría la noche cuando puercamente otra vez, el mesero se acercó a uno de los colegas que estaba degustando la amarilla bebida, para señalarle que él no podía beberse el desarmador ya que era la bebida de las mujeres. Volvió la puerca rabia. ¿Cómo era posible que nos dijeran qué sí y que no podíamos beber? Una vez estando las bebidaspuercas pagadas y servidas en la mesa, ¿no podía hacer cada quién lo que le diera su puerca gana? Le dije al colega reprendido que le guiñara el ojo al mesero. Quizá con eso se aplacaría un tanto. Una sonrisita tal vez. Yo seguí bailando, bailando hasta que las puercaluces y el cerdosonido empezaron a anunciar que era la hora de cerrar el corral. ¡Chale! Apenas eran las dos. O sea que ni eso, pedir otra hora era una idea empuercada, literal. Inconscientemente me empecé a sentir tremendamente gorda, descomunal, era el efecto del antro o la venganza de algún milenario jabalí.

Es muy probable que vuelva a ir una próxima vez, pues si va la banda, ni modo de no ceder. Lo único que sí se, es que una vez intalada, tendré muy en cuenta no pedir margaritas.

22.1.03



DIAGNÓSTICO I

La Tierra es epiléptica: La espuma en el mar, los temblores en las ciudades, mientras no se trague la gran lengua, seguirá hablándonos.

DIAGNÓSTICO II

Ayer fue un Día Agnóstico: La Tierra sólo admitió lo aparente y relativo. Nada de absolutos.


PRE, DURANTE Y POST EN BLOG

Siempre es un temblor irremediable.



EL MEJOR POST, POST TEMBLOR
(POST EN BLOG)

Ayer, luego del temblor, la luna parecía el ojo amarillo del gato que es la noche, un gato tuerto y negrísimo. Una de esas lunas que recuerdan el otoño, lunas frágiles que amenazan con derramarse y vencer a la noche. Debajo de esa luna pálida, se me ocurrió, finalmente, la primera línea de la novela que vengo escribiendo desde hace un par de años (o más... mucho más, tal vez). Y supe que ya no había marcha atrás, que volver la cara significaría convertirme en estatua de sal y olvidarme de la narrativa para siempre. Luna y temblor contundentes. Hoy por la mañana, tomé el cuaderno del que me hice en diciembre, virgen aún, y comencé a mancillarlo. Mi prosa fluye, despaciosa. Pero fluye al fin y al cabo. Recupero borradores, notas sueltas, otros cuadernos (malogrados). Y allí está todo: no puedo negarlo ni evitarlo, menos aún evadirlo. Es el momento (y nunca ha dejado de serlo). La inspiración (esa excusa para suspender la escritura, falsa musa, putísima sirena de canto estertoreo, uno por ciento de cualquier proceso creativo) ha llegado a su fin; ahora viene la transpiración, el oficio: seré el amanuense de la voz que he creado (no sé a quién parafraseo con lo de "uno por ciento de inspiración, noventa y nueve por ciento de transpiración", creo que lo dijo algún poeta gringo, lo escuché hace tiempo). Bloguearé como desfogue; escribiré, ya escribo, a cuentagotas, como siempre. - David, 11:51

Bueno fue el que a mí me gustó más y se los paso a quien se asome por aquí: Bitácora de Paso.



PREMIO "AUTOR INTELECTUAL, AUTOR MATERIAL"





El arte y pensamiento modernos se concibieron como revolucionarios: fuerzas capaces de transformar al mundo. Tal optimismo creía ilusamente que el artista, filósofo o literato podían ser los autores intelectuales de tal acción revolucionaria o violenta. El fracaso de tal paradigma es evidente. El arte y el pensamiento fueron integrados al mercado. La inacción aumenta.

Es necesario, por lo tanto, abandonar la función de autores intelectuales para pasar a la de autores materiales, (directos) de esas acciones transgresivas.

Se convoca, entonces, a la comunidad artística a recibir un arma, habiendo resultado ganadores de la presenta convocatoria, bajo las siguientes bases:



1. Podrán concursar toda/os aquellas/os artistas o intelectuales de cualquier disciplina que presenten una propuesta de crimen político o de otro tipo, cuya finalidad sea desestabilizar el status quo. No serán tomados en cuenta serial killers, crímenes pasionales, cine snuff, asesinatos de curadores o académicos, así como ajustes de cuentas entre narcotraficantes.

2. El crimen (asalto, asesinato, secuestro, terrorismo) deberá ser radical.

3. El crimen será responsabilidad exclusiva de quien resulte ganador. La entidad convocante se deslinda de la responsabilidad judicial que pueda resultar de dicho delito más allá de las correspondientes a la de posesión ilegal o tráfico de armas.

4. La convocatoria queda abierta de manera indefinida.

5. Las propuestas pueden ser presentadas en portugués, español o inglés, en formato word o rtf, con un mínimo de 3 cuartillas y un máximo de 15, vía email: hyepez@hotmail.com; las cuales deberán incluir una justificación teórica del crimen y una explicación detallada de la manera en que dicha acción perjudicaría el orden instaurado por la globalización.

6. Se debe adjuntar carta compromiso de la seriedad de la ejecución planeada, así como currículum vitae donde se pruebe que en el pasado el concursante no ha traducido sus obras o ideas a actos reales y, por lo tanto, desee reformarse.

7. El crimen tendrá que ser cometido en un periodo no mayor a un año a partir de que la/o ganador/a ha recibido la notificación correspondiente.

8. Se aceptan propuestas grupales y/u obras en las que intervenga activamente el público.

9. La entrega de premio se hará en el lugar de residencia del artista ganador, el lugar del crimen o aprovechando las redes existentes del tráfico internacional.

10. Cualquier punto no resuelto en la presente convocatoria será resuelto por la entidad convocante.

11. El nombre de los jurados, concursantes o ganadores será mantenido en el anonimato.
Ninguna obra deberá ser firmada.

proyecto: amaranta caballero + heriberto yépez




¿QUIÉN DIJO QUE NO SE PUEDE?





AVISO IMPORTANTE


A todas las mujeres que escriben, que viven en Tijuana o en alguna otra ciudad de la frontera (próximamente no habrá fronteras) y que quieran participar en la publicación mensual de LA LINEA se les avisa que la fecha límite para el envío de textos con el tema "Heroínas" es el siete de febrero. Narrativa, poesía, ensayo, aforismo, todos los géneros literarios pueden enviarse solamente tomando en cuenta que no pase de una hoja y media su extensión.

El cierre de edición se determinará una vez que el consejo editorial apruebe la calidad de los mismos.

La Línea es una publicación mensual, temática, en formato cartel (cártel para estar ad hoc) que se realiza con el trabajo de las mujeres que vivimos y trabajamos en la frontera. Si conoces a mujeres artistas y escritoras que estén interesadas, por favor envíales este mensaje.

Los textos se pueden enviar a: lalinea_publicacion@hotmail.com, o puedes comunicarte con nosotras directamente.

Saludos,
Amaranta

***


LA LÍNEA



Línea (Del lat. linea).


Extensión continua de puntos considerada sólo en su longitud.
Trazo continuo.
Serie de personas o cosas situadas una detrás de otra o una
al lado de la otra.
Figura armoniosa y delgada de una persona.
Estilo de una cosa, especialmente aplicado a la moda.
Cable o conjunto de hilos que conducen la corriente eléctrica.
Orden de valor de un conjunto de personas o cosas que tienen
características semejantes.
Cada fila de letras de un texto.
Término o frontera de un territorio.
Zona donde se combate en una guerra.
Serie de puntos elementales alineados en que se descompone
una imagen para su exploración.
Formación de tropas en orden de batalla.
Dosis de cocaína o de otra droga en polvo, en el lenguaje de la droga.
Posición que toma el arma de un esgrimista respecto a la del otro.
Línea colateral.
Línea curva.
Línea de los ábsides.
Línea equinoccial.
Leer entre líneas.
Escribir o enviar una carta, enviar unas líneas, un mensaje de convocatoria para que entre todas tracemos una línea geográfica, una línea de ideas, trabajo y acción. Desde aquí, desde la línea.

Y entre todas también, por supuesto, la cuidemos.

***

LA LÍNEA es la voz de un proyecto que comienza en el extremo noroeste de la Frontera México-Estados Unidos.
LA LÍNEA es un reflejo de lo que somos, un grupo diverso de mujeres jóvenes, no solemnes y activas en distintas disciplinas.
LA LÍNEA es una publicación que conjunta la plástica, las artes visuales y la literatura.

21.1.03








EL TIEMPO EMPAQUETADO

Hace unos meses mientras caminaba por una de las calles de un país vecino, me topé con varias cajas sobre la banqueta. Cajas medianas, normales, de cartón café, acumuladas unas sobre otras. Una de las cajas develaba el misterioso contenido. Decía en letras negras, grandes, mayúsculas y minúsculas trazadas por mano humana, la palabra: Kronos.

Pensé entonces en que si me llevaba una de tales cajas tendría tiempo asegurado para después de la muerte. Pensé entonces que ni Oscar Wilde se hubiera imaginado esto para su Dorian Grey. Pensé que el tiempo venía empaquetado en pequeños sobrecitos y que podría ser soluble, con sabores y listo para disolverse en agua. Se me antojó hacerme sopas de tiempo incomprensible, sabor tiempo improbable, tiempo inamovible, tiempo imparable. En esas andaba cuando al tiempo me lo robé en un segundo y lo guardé convertido en la imagen detenida del tiempo: Su fotografía.

PD: Siempre pensé que los primeros en vendernos el tiempo empaquetado serían los japoneses no los gabachos, me equivoqué.


TIPS PULULARES O DE CÓMO ATRAPAR UN PEZ EN EL AGUA

Siempre me negué a comprar-usar un celular. Siempre se me ha hecho un símbolo de la pérdida de privacidad y de la intromisión absoluta de la tecnología en las formas de vida. Siempre me cayeron mal mis compañeros en la Universidad que, al sonido del timbre celulítico se apresuraban a decir: -¿Buenoooo? y salían estrepitosamente del salón de clases. ¡Puaj! (Estoy hablando de hace diez años ¡dioses!). Sólo basta repetir en voz alta las líneas anteriores para que en las mentes de la mayoría de las personas de hoy, yo sea una retrasada total (esto es: mental y social). Una provincianita cien por ciento out. Bueno el caso es que, las circunstancias de vida me llevaron definitivamente a comprar uno. Resulta que sin línea telefónica en casa es realmente un problema tratar de encontrarme a mi misma. Perdón. Repito: ...sin línea telefónica en casa es realmente un problema encontrarme. No, tampoco. Va de nuez:...sin línea telefónica en casa es realmente un problema estar incomunicada. Eso. Así que anteayer fui a comprar uno y lo armé un día después y lo puse a recargar la batería toda una noche (mientras yo visitaba el Casillero del Diablo). Ayer entonces fue que empecé a formular un test de tres preguntas clave para aplicárselo a las personas que me pregunten el número del "pulular" (y así les sea más sencillo recordarlo) y ayer fue también cuando aproximadamente a las seis de la tarde, reclamé a los dioses no haber nacido a la orilla del Yukón, hija directa de aleutianos. Sonó por primera vez la madriolilla esa desde el fondo de mi morral. Era lindo ver por la ventana la fila enorme encendida con los focos de los coches. ¡Chale! es para mi. Reaccioné cinco segundos después. La madriolilla iba cubierta con una bolsita de plástico (exactamente igual como las abuelitas guardan las moneditas del cambio) porque olvidé comprarle una funda fundilla. Y fue entonces, cuando enfrente del amigo que me llevaba en su camioneta (me echó un aventón a la línea), el pulular saltó de mis manos, resbalando de la bolsita y yendo a caer entre los pies de mi amigo que conducía la pick up. Horror de horrores, seguía sonando. Y yo, pidiendo haber nacido con la cualidad cuasi innata de atrapar peces en el agua, peces antes que pescados en un mercado. Mi amigo se rió y atrapó al pseudopescado (el sonido del pulu estaba a punto de morir), y me pasó a Madriolilla. Tardé definitivamente años para saber cuál era el "botón" que tenía que apretar. Por supuesto, cuando lo hice era demasiado tarde. Nunca supe (por que es obvio que aún no activo la función para registrar llamadas perdidas) quién fue la primera persona que me llamó. (Esto de las primeras veces siempre es altamente importante y simbólico para mi, je je). Así que una de dos: O me pongo a leer el manual para retros (pectivas como yo) o me voy a tomar un curso a los mares del norte para próximamente, a la primera, atrapar a todos mis peces... en el agua.

20.1.03



EN CRUDO Y A TODO COLOR

Ayer domingo, tuve el día entero para comprender el porqué de algunos nombres de ciertos vinos. Ayer, domingo, en que lo más parecido a mi era un ratón envenenado, comprendí muy de cerca dónde se encuentra el Casillero del Diablo. Lo único que me faltó fue ver tocar a la puerta de mi cuarto un Belcebú dispuesto y disponible que me invitara a bailar rap con pata de chivo, pata de gallo. No puedo jurar no volver a beber jamás. Lo que sí es que ahora intentaré saciar mi sed con otros nombres menos infernales, quizá más paradisiacos.



¿ES BUENO O ES MALO?

Rodrigo Navarro dice que cuando lee mi escritura, siente que me oye. Si yo hablo como escribo, o escribo como hablo, más me vale ampliar mi vocabulario y evitar las malas palabras. (­¡Chingao! qué difícil es no decir). Nunca jamás chiflar como escribir, ni escribir tanta chifladura.

16.1.03



¿QUIÉN DIJO QUE NO SE PUEDE?


15.1.03



GUILLERMO VELÁZQUEZ


Si se sacan de onda porque un "pueta" huapanguero
en plan de décimas rapea porque le late
no digan: ¡qué mamón! ¡qué disparate!
está loco ese güey o es un cumbiero
si enchufo mis acordes al sky de un aguacero
y meto en disco duro mis más íntimos corajes
si charamusca y chicle hago yo con los lenguajes
si juego a ser el "cute" dj de los huapangos
los prejuicios ok me vienen guangos
intercambio balonas por tatuajes

No le rindo culto al poder ni me resigno
a que me valga madre la esperanza, ¡coño!
si quieren cercenarme más retoño
rebelde, irreverente y fidedigno
yo vivo haciendo nudos al cantar, ese es mi signo
junto manos y pies, labios con ojos, días y noches
pegándole de palos a piñatas de fantoches
transgénico tal vez, híbrido en todo
un bufón postmoderno que a su modo
siembra maíz y frijol entre los coches

Y le doy pabilo a la cera que más arde
porque me prenden las pasiones que lo son
si es lotería le apuesto al corazón
chido por el amor pa' luego es tarde
si tocan los mariachis ni alucino ni hago alarde
ni soy mal mexicano por abstemio de botellas
más bien en el tarot de sus enigmas y sus huellas
descifro todo: azotes, pérdidas, fortuna
¿y qué onda José Alfredo? ¡cántate una!
¡Mujeres, las mujeres! ¡vivan ellas!





¿Qué mejor descripción que las propias palabras de este poeta trovador: postmoderno, transgénico e híbrido?
Tradición, historia, antropología, sociología, arte y comunicación son las palabras clave en las teorías de la modernidad y la postmodernidad. Guillermo Velázquez y los poetas serranos campesinos a esta vocación le llaman destino. Guillermo ejerce el suyo y se transforma en la prueba eficaz de lo híbrido (los usos populares del arte culto y los medios masivos de la comunicación) frente a los ojos, oídos y mentes de una comunidad y del mundo entero.

Ejecutante de la guitarra quinta huapanguera, fundador y líder del grupo Los Leones de la Sierra de Xichú, Guillermo Velázquez en 1977 decidió responder a ese destino (y responsabilizarse también) involucrándose de manera definitiva al pulir su estilo personal en el momento de trovar: los problemas sociales, culturales y políticos de su entorno como premisas fundamentales de su arte. Renovador respetuoso de la tradición y sus exponentes, abreva del conocimiento y la experiencia de los viejos músicos y poetas campesinos, haciendo así del huapango arribeño (género mestizo con referencias históricas que se remontan hasta el siglo X, y lo emparentan muy de cerca con la tradición trovadoresca y juglaresca de la edad media), un estilo distinto y revelador dentro de la música popular mexicana.

13.1.03



ENDECHA DEL HACHA: LA INHERENCIA APACIBLE.

Hoy encontré un hacha a la cual pienso sacarle delicadamente el filo. Utilizarla de manera profesional, con la precisión necia de un jugador de golf por ejemplo, para cortar de un solo golpe, un solo tajo, aquellas cabezas vacías que estorban mi camino. Mientras más lejos lleguen, mejor. Y si caen en algún tipo de laguna (mental por supuesto) deban saber que no es culpa de la deportista. Es culpa de la inherencia.


DEGRADACIONES

En algún tiempo fui escultural. Hoy solamente soy cultural.

En algún tiempo fui estilizada. Hoy casi siempre estoy etilizada.

¿Utilizada? Eso nunca.

12.1.03



SOBRE EL BIG BANG & EL LITTLE PUM

Ahora que he vuelto a estas fronteras, me alegra saber que Heriberto alias "El Yépez" aún no ha sido reclamado por los extraterrestres. (La abducción aún no se concreta). Por medio del lenguaje de los delfines puedo volver a comunicarme con él. En alusión-alucinógena-alienígena a su mafufa teoría del Universo FusilHawkingniana (según la cual el Universo en que vivimos se está desarrollando dentro de un hoyo negro muerto) proclamo y confieso que en completo estado de consciencia me subo a la nave nodriza con toda la comunidad que él irresponsablemente liderea, para desentrañar un poco de la carne podrida de nuestra Madre Universo, donde, embriones apenas, nadamos felices en la expansión de la nada.

Ojalá no seamos parte del Legrado Universal, ni tampoco muramos ahogados en el algodón cósmico de un kótex galáctico.


AVISO

Mi blog no estaba muerto. Andaba de parranda.


HUAPANGO ARRIBEÑO Y CULTURA DE LA SIERRA GORDA

Al noroeste del Estado de Guanajuato, colindando con Querétaro y San Luis Potosí se encuentra Xichú, municipio de Guanajuato. Xichú significa "con los ojos cerrados". Es ahí donde desde hace veinte años se celebra anualmente el festival de huapango arribeño. Poco a poco, la fiesta de la tradición fuera de cualquier tipo de folclorismo turistero ha cobrado una fuerza magnética. Músicos, trovadores, danzantes, inmigrantes, familias y comité organizador trabajan durante el transcurso del año para que los últimos días se lleve a cabo la fiesta y se inicie el nuevo ciclo.

Esta vez (del 29 de diciembre al 1 de enero) el payador uruguayo José Curbelo le dio la continuidad precisa a la frase que Guillermo Velázquez (poeta y líder de Los Leones de la Sierra de Xichú) sabiamente pronunció: "La cadena no se ha roto".

La tradición de la poesía decimal campesina tiene cientos de años desarrollándose en diferentes puntos del planeta. La poesía oral, la palabra entera.

Durante el festival ocurren diferentes acciones. Sucede, por ejemplo, la reunión de los memoriosos de la Sierra: hombres y mujeres milenarios se congregan para narrar experiencias de vida, cantar alabanzas y versar sobre la historia de la región serrana. Los alabanceros hablan sobre los rituales para despedir los almas de los niños (angelitos), las viejitas conversan sobre cómo antes se pedía la mano de las novias y cómo ahora los muchachos se las "roban", y muchas veces se disfruta de sus risas irónicas ante nuestras formas actuales de vida y la tecnología.

Otra acción es la visita al panteón para saludar a los huapangueros fallecidos. La danza y el sonido prehispánico del caracol se transforma en un silencio comprometido. Los danzantes del Valle del Maíz y las lúdicas mojigangas (enormes marionetas donde una persona se mete en su estructura de carrizo para darles vida) revelan el colorido de la fuerza y la raíz.

...Suena de Chebo el violín
brazo de su ser profundo
alegre humano fecundo
desengañado hasta el fin
se agita la negra crin
de un caballo que delira
porque la Sierra suspira
en cada rancho y sendero
llorando a su huapanguero
Don Chebo Méndez Chavira

¿Por qué? pregunto ¿por qué?
pero nadie me contesta
ni el bullicio de la fiesta
ni la ni sol fa mi re
no acepto que ya se fue
y el desconcierto y la ira
se acumulan en mi lira
diciéndome que no es cierto
que vive que no está muerto
Don Chebo Méndez Chavira...
*


La noche del 31 al 1 de enero es el eslabón entre el canto y el baile. La topada (como se denomina a la afrenta entre los trovadores y sus músicos vihueleros) comienza a las once de la noche y termina a la una de la tarde del día siguiente. Los trovadores improvisan de manera incansable y magistral las décimas que dan vida al huapango. La gente baila. La gente ríe. La gente goza el final y comienzo del ciclo de la vida a través del tiempo. Es así como la plaza se transforma en un mar de sombreros blancos y la plaza retumba con el paso fuerte huapanguero.

Las mujeres hermosas, niñas, adultas y laberínticas viejitas inundan de risa y vigor la fiesta durante el baile.

Por la paz y las mujeres
que han decidido romper
el silencio y ya no ser
esclavas de los deberes

Canten pájaros y vuele
como un puño de maíz fresco
que yo esparciendo amanezco
sobre surcos que hoy nos duelen
que los dioses nos revele
sus enigmáticos seres
para descifrar ayeres
y conjurar el dolor
que sea mi verso una flor
por la paz y las mujeres

Que se derrumbe el cimiento
de la injusta abnegación
y que agriete la pasión
el suelo del pensamiento
ni ciego sometimiento
ni encadenarse al deber
agua y sol para crecer
como la hiedra tenaz
y bien hallan todas las que
han decidido romper

Pájaros a las gargantas
y a las manos mariposas
contra el lico tiros rosas
y bordados en las mantas
contra pesadumbres tantas
que impiden oír y ver
la dignidad del saber
la inteligente malicia
contra cualquier injusticia
y el silencio de no ser

Hoy día en que la selva gime
y acurruca en su regazo
protegiendo el zarpazo
que aniquile o que lastime
hoy por hoy que se dirime
todo lo mejor que quieres
me alegro por las mujeres
águila, tigre o tucán
porque ya nunca serán
esclavas de los deberes.
*

El frío se quita con mezcal y con el delicioso viaje en blanco del pulque. Avistar la nueva luz del alba mientras el cuerpo comienza a cansarse de bailar es la escena magnífica con la cual se vislumbra el nuevo año.


*Textos de Guillermo Velázquez