24.10.03

ALFORJA XXV
Verano 2003

LOS POETAS DE DIOS



Hadewijch de Amberes, José Vicente Anaya, Alejandra Atala, Hildegard von Bingen, Ernesto Cardenal, san Juan de la Cruz, santa Teresa de Jesús, fray Luis de León, Blas de Otero, Mohammad Djalal ud Din Rumi, Yunus Emre, José Luis Galván, Shams-ud-din Mohamed Hafiz, Kabir, Omar Ibn Ibrahim Khayam, Oskar Wladislas de Lubicz Milosz, Aglae Margalli, Juan Martínez, Thomas Merton, Milarepa, Ramón Otero Sans, Luciano Pérez, Becky Rubinstein F., F.Fernando Ruiz-Torres, Sa'du'd-din Mohammad Shabistari, Javier Sicilia, Angelus Silesius, Patrice de la Tour du Pin, Concha Urquiza, Fernando Valera, María Vázquez Valdez, Lanza del Vasto

Miscelánea:

Roberto López Moreno, Florence Olivier, Feliciano Sánchez Chan, Vuc Stefanovic Karadizc


Crítica de la Poesía y de los poetas de México:

Evodio Escalante


Reseñas de:
Arcenia Soriano Marín sobre Víctor García Vázquez
Guillermo Carrera sobre Ludmila Biriukova
Martín Mérida sobre Fonz de Tanya

**

Ejemplar: $80.00

Suscripción Anual:$280.00 (cuatro números)
Nacional: $320.00
Internacional: $470.00

Más información: amaranoia@hotmail.com
ÉSTE ES UN AMOR

Éste es un amor que tuvo su origen
y en un principio no era sino un poco de miedo
y una ternura que no quería nacer y hacerse fruto.
Un amor bien nacido de ese mar de sus ojos,
un amor que tiene a su voz como ángel y bandera,
un amor que huele a aire y a nardos y a cuerpo húmedo,
un amor que no tiene remedio, ni salvación,
ni vida, ni muerte, ni siquiera una pequeña agonía.

Éste es un amor rodeado de jardines y de luces
y de la nieve de una montaña de febrero
y del ansia que uno respira bajo el crepúsculo de San Ángel
y de todo lo que no se sabe, porque nunca se sabe
por qué llega el amor y luego las manos
- esas terribles manos delgadas como el pensamiento -
se entrelazan y un suave sudor de - otra vez - miedo,
brilla como las perlas abandonadas
y sigue brillando aun cuando el beso, los besos,
los miles y millones de besos se parecen al fuego
y se parecen a la derrota y al triunfo
y a todo lo que parece poesía - y es poesía.

Ésta es la historia de un amor con oscuros y tiernos orígenes:
vino como unas alas de paloma y la paloma no tenía ojos
y nosotros nos veíamos a lo largo de los ríos
y a lo ancho de los países
y las distancias eran como inmensos océanos
y tan breves como una sonrisa sin luz
y sin embargo ella me tendía la mano y yo tocaba su piel llena de gracia
y me sumergía en sus ojos en llamas
y me moría a su lado y respiraba como un árbol despedazado
y entonces me olvidaba de mi nombre
y del maldito nombre de las cosas y de las flores
y quería gritar y gritarle al lado que la amaba
y que yo ya no tenía corazón para amarla
sino tan sólo una inquietud del tamaño del cielo
y tan pequeña como la tierra que cabe en la palma de la mano.

Y yo veía que todo estaba en sus ojos - otra vez ese mar -,
ese mal, esa peligrosa bondad,
ese crimen, ese profundo espíritu que todo lo sabe
y que ya ha adivinado que estoy con el amor hasta los hombros,
hasta el alma y hasta los mustios labios.
Ya lo saben sus ojos y ya lo sabe el espléndido metal de sus muslos,
ya lo saben las fotografías y las calles
y ya lo saben las palabras - y las palabras y las calles y las fotografías
ya saben que lo saben y que ella y yo lo sabemos
y que hemos de morirnos toda la vida para no rompernos el alma
y no llorar de amor.


Efraín Huerta

22.10.03

RITMOS



Afuera ladran perros. Mientras, veo las fotografías de un auto levitando, de un sahuaro ingenuo, de un hombre a contraluz del azul finísimo y entonces, salta un sonriente Adán desnudo de otra foto más; "El Solitario" es un peñasco que habita esta casa. Afuera también ladra Xolo. Abajo el vinil. (Yo a Tico ni lo conozco). Pero escucho a Cita y a sus Muñecas Rotas, escucho el Manual para Héroes y Canallas mientras alguien me hace bromas cabulescas. Sabines me mira fijamente desde un cuadro en lo alto. Afuera ladra Xolo. Un escritorio pulcro y demasiado en orden sostiene mis manos. Y dice que son largas. Llega El Personal y el aroma del Arándano. Oigo apenas una conversación donde se habla de la Baja Sur y veo fotos de un hombre en rojo sobre la piedra. Ru pes tres. Un par de infectísimos (he de aclarar que infectísimos es en un tono de cariño absoluto) acaba de asaltarme (cámara digital en mano con dedos y yemas y huellas digitales -que son mejores que la primera-) y yo les sonrío y los quiero y me sonrío y los acuso y les sonrío y me acarician a través de su compañía diáfana.

Los ritmos en esta casa son los de una ciudad entera. Y yo sigo mirando hacia abajo. Desmenuzo.
DE INTENSIDADES

La Nostalgia también está a merced del Olvido.
A MERCED DEL OLVIDO
Arturo Meza
La Sangre de los Angeles (1995)


Entre tu piel y mi piel hay un abismo insondable
Está la historia del cosmos, están los muertos de todos
Están los muertos sin tumba que somos todos nosotros
Entre tu amor y mi amor hay una espina dorada
Entre mi sombra y tu luz hay un arcano perdido
Entre tu aura y mi exilio está el perdón de los cielos
Entre mi pueblo y tu pueblo hay un cruel laberinto

Memoria al vacío que huele a soledad
Y sabe a miedo en la boca cuando no hay alimento
Memoria al vacío que huele a soledad
Y sabe a miedo en la boca cuando no hay alimento

El andrógino parido en dos era un canto secreto
Un ángel la hizo entonar y nos vinimos con él al desierto.

A cruzar la frontera, al desierto,

Alguien nos puso en la frente un sello terrible.

Sumaron la cuenta perfecta y nos dieron la tierra.
Esfera de polvo que gira al compás del destierro.
Polvo de huesos podridos de viejos vampiros.
La lengua sagrada la fuimos perdiendo.

Todos hablamos la lengua maldita de Babel.

Memoria al vacío que huele a soledad.
Y sabe a miedo en la boca cuando no hay alimento.

Los ángeles cerraron las puertas del cielo.
El sello es una cruz con la sangre del cordero
La geometría se quebró y enmudecieron los cantos

Cada quién despertó en el sueño de un loco
Y esos locos van viajando a la región del silencio

Todos somos carceleros del dolor de los otros

Todos somos espejo de la mentira de todos

El anciano del tiempo se arrojó a los abismos
Sin su libro de sueños nos quedamos perdidos
Sin rostro, sin rostro a merced del olvido, sin rostro

Memoria al vacío que huele a soledad
Y sabe a miedo en la boca cuando no hay alimento.

A veces se oye el crujir de los cielos
A veces se ven las estrellas

A veces yo recuerdo el mar, he llegado a soñar con tu nombre
Sabes que vivo y que muero en un ciclo terrible.

Voy a romper las membranas del sexo divino
Voy a beber de la copa más amarga del cielo.

Miraré por encima de las estatuas de sal.

Voy a quedarme despierto cuando todo se acabe

Sólo para verte, sólo para verte.

17.10.03

EL CLIMA EN MI CABEZA:


Lluvioso y a 1°.

16.10.03

DE GRANDES

Almudenearse: Cumplir las edades (todas y cada una) de Lulú.




DE VUELOS Y VISIONES


Hoy se apacigüó el olor del salitre, y la neblina, recatada, no hizo casi ningún aspaviento. Vi un par de gaviotas volando muy despacio casi al ras del agua pacífica del océano. De repente, el acto de volar se me hizo cómico. Esas dos aves blancas estaban suspendidas (nada más) en el aire. De hecho puedo asegurar que ni movían las alas. Sólo estaban ahí. Deslizándose. Me hicieron dudar de lo que veo.

15.10.03

TODOS SE FUERON



a) Tú. No estás.

b) Elegir la distancia como un ponerse a salvo.

No me duele irme, me duele que ya me fui.

No estoy. No quiero estar.

c) Y yo, sin poder hacer nada. No estoy.

d) De tajo cortar una emoción. No está.

e) La Luna. Tampoco está.

f) Ellas. No están. No estoy. No estamos.

g) Ella, como tenía que hacerlo, se fue. No está.

h) ¿Dónde están? ¿Dónde estoy?

i) Afortunadamente los bigdramaqueenazos duran un rato, ¿verdad? Y luego, ya no están.

j) Aquí estábamos, ¿recuerdas?

14.10.03

DE SILENCIOS


Aquí estoy: Merodéandome.
RETAZOS



Necesito una aguja e hilo para coserme el ojo derecho que se salió de su cuenco y está rebotando como canica, produciendo un sonido muy fuerte sobre la loza. Suena a...que el piso se va a romper.

Necesito coserme los dedos de las manos porque se me caen.

Coserme las uñas y los dientes.
Coserme las rodillas y los brazos.

Lepra no es.

Siempre he sido buena para ensartar el hilo por el breve ojo de la aguja. Me encanta ese segundo en que, con toda la fuerza acumulada entre el pulgar y el índice sobre el hilo, la mirada guía con mucho cuidado a la hebra. Le indica (en su lenguajetembloroso) meterse, como la coneja guía a su gazapo hacia adentro de la madriguera.

Ando buscando pedazos de mi en el suelo como quien busca hormigas: con los ojos entrecerrados. Por cada parte que encuentre compraré un carrete de hilo de color distinto. Una vez que acabe mis manualidades seré una A-bordada.
DE BIPOLARES


EUFORIA:

Nací marcada por el Fuego.

DISFORIA:

Moriré en él.



EUFORIA:

Nací fuego.

DISFORIA:

Soy mi propia quemadura.



EUFORIA:

Nací.

DISFORIA:

Muero.



EUFORIA:

Naceré.

DISFORIA:

Ya morí. Ayer.


8.10.03

DOCE DEL MEDIODÍA


Murmullos...murmullos...el aleteo de un pájaro...miradas incisivas de insectos microscópicos, luminiscentes...murmullos...murmullos...Pan a lo lejos lleva la vieja flauta hacia sus labios para empezar a tocar...murmullos...algo que corre con pies de agua...murmullos...murmullos...el corazón de un animal late agitado...(la agitación soy yo)...murmullos...murmullos...un cuerpo expidiendo el natural calor...murmullos...shhh...una polilla se metamorfosea...shhh...que nadie hable...que nadie diga nada...Alguien me había dicho hace algún tiempo -pero yo lo había olvidado- que durante los días miércoles algunos fáunulos vuelan.

29.9.03

LECTURA


Mayra Luna,
Abril Castro,
Margarita Triana,
Amaranta Caballero
y Omar Pimienta.


Próximo miércoles 1 de Octubre
Café Latitud 32 (Paralelo 32)
sobre el malecón de Playas de Tijuana
7:00 pm

Acompáñenos

24.9.03

AGONÍA



Tal vez el caos,
el cuarto abandonado, el fardo de la agonía,
tal vez el vaso astillado entre los dientes,
la pluma que escribe en extraña lengua de
ceguera y pavor,
tal vez todo eso sea digno de ti o de esta
pena que hace aquí su abrigo y me acompaña
últimamente
por los días que vendrán como un animal
herido,
el águila, el antílope, la noche,
la noche que ya no contiene el deseo, el
aliento,
nada que pueda ser dicho o hecho,
la noche de mis manos frías, agarradas
a la garganta,
a sus gritos que se vuelven hacia dentro,
hacia las hogueras sangrientas del amor.


José Agostinho Baptista
REMINISCENCIAS


Señora Santa Ana
¿por qué llora el niño?
por una manzana
que se le ha perdido

Manzanita de oro
si yo te encontrara...


Ya no recuerdo qué más decía esta canción. Todavía resuena en mi cabeza e inmediatamente oigo a los grillos y veo pasar a la noche de puntillas.
Yo tenía bigotes de leche. Era la niña Caballero.
MENSAJE DE JEN, PARA HOY


SIN PUERTAS VISIBLES
ANTOLOGÍA DE POESÍA CONTEMPORÁNEA MEXICANA ESCRITA POR MUJERES


Cual será mi nuevo instrumento

Sólo este vaso con agua
esta cuchara que no se afina

Hay algo más allá afuera
carajo

Y yo lo quiero escuchar

(C.D. Wright)

Les invito a compartir conmigo el estreno chilango de -Sin puertas
visibles, una antología de poesía contemporánea de mujeres mexicanas-,
seleccionada y traducida por su servidora, Jen Hofer, y co-publicada por la
Editorial de la Universidad de Pittsburgh y Ediciones Sin Nombre.

La antología, en edición bilingüe, contiene obra de once poetas cuyos
poemas no han sido traducidos al inglés hasta ahora -Cristina
Rivera-Garza, Carla Faesler, Angélica Tornero, Ana Belén López, Silvia
Eugenia Castillero, Mónica Nepote, Dana Gelinas, María Rivera, Ofelia Pérez
Sepúlveda, Dolores Dorantes y Laura Solórzano.

Espero que nos veamos en las salas de lectura, y de antemano les agradezco
que me ayuden a correr la voz.

*

Miércoles 24 de septiembre, 19:00 hrs.
Casa Refugio

Citlaltélpetl 25
Col. Hipódromo Condesa
(entre Amsterdam y Campeche)
Teléfonos: 52 11 44 46 y 52 11 32 64
email: apie@prodigy.net.mx
sitio web: www.casarefugio.org

Con la participación de:
José Maria Espinasa (co-editor) y Jen Hofer (antologadora y traductora)
y las poetas Dolores Dorantes, Mónica Nepote, María Rivera y Angélica Tornero

*

Jueves 2 de octubre, 18:00 hrs.
Facultad de Filsofía y Letras, Salas A y B
UNAM


Con la participación de:
los presentadores Óscar de la Borbolla y Pura López-Colomé
el co-editor José Maria Espinasa
las poetas Carla Faesler, Dana Gelinas, y Cristina Rivera-Garza
la antologadora y traductora Jen Hofer

P.D. Además de estas lecturas, se presentará el libro en la librería del
Fondo de Cultura Económica en Guadalajara viernes 26 de septiembre y en
Toluca (en la Universidad) lunes 6 de octubre: ¡corran la voz!

19.9.03

SUEÑO BELLÍSIMO



Me encantaría caer en brazos de Morfeo, a sus 21 años.

16.9.03

PAISAJE
(...seis horas en encontrarme...)


Dentro de un rectángulo transparente
se enclavan los cerros de verdes elevaciones.
El cielo se recorta esta tarde anónima, lleva el color gris firme como un guerrero luminoso.

A través de este rectángulo veo
la curva perfecta donde un hombre y una mujer se besaron. Del beso
se levantó insomne
el viento que trajo a la lluvia. Era la madrugada.

El caserío distrae el verde de la cañada. En tonos rojos, ladrillos, azules,
mostazas,
le guiña el ojo y las manos de esta ciudad se duermen.


La palabra se descarapela.


Frente a mis ojos la roca: Pétreas las arrugas de una sábana.

A este rectángulo algunos a veces le llaman ventana. Pero no lo es.

Delgado y solo, distante, un faro me mira. En su lenguaje ermitaño
susurra las olas, la espuma, los peces de un mar que nadie ha visto.

Inesperado, agudo y filoso
un relámpago traspasa la pierna de un hombre.

Se acalambra el paisaje.

Otro hombre balbucea, habla desde un mundo poblado de pájaros
de carne blanda y plumas torcidas color sepia. Uno tiene el paladar
y los dientes negros. El otro lleva los ojos ardiendo y el sueño enrarecido. Es el mismo eco resonando en lenguajes distintos. Es el mismo hombre haciéndose otro hombre.

El cuenco de una cuchara contiene calcio diluído y previamente triturado en un mínimo mortero. El cuenco de los ojos del hombre se inunda.

En un momento todos estamos ciegos. Nada permanece.

La ventana rueda.

Dentro de un rectángulo transparente una mujer observa cómo su aliento cambia el color de un cubrebocas. Eso es sólo o casi imperceptible.

Un hombre acostado tiembla inundado de sueños en blanco.
Calcio y sulfato ferroso estancados, clandestinos, en las comisuras de su boca.

A mis espaldas
el hombre duerme bajo el arco de una puerta que no conozco.


4.9.03

EGOTECA PANEGÍRICA PEROGRULLA (versión cogida y desmembrada)

1993


2003



Heme aquí. Todavía me gustan las puertas y los balcones. Pero hace diez años el mundo despuntaba en una gama de color.

Hoy soy acromatópsica y un tanto hiriente. Y como en la foto, me río en blanco y negro. A veces.

No me da pena decirlo: todavía tengo esa camisa-huipil chiapaneca que me encontré en algún ropero de la casa de mis abuelos y que seguramente a Alguien se le olvidó. Todavía la uso. El pantalón ya no porque hace unos seis años aumenté dos o tres tallas y jamás he podido volver a encontrar mi cintura. No me preocupa mucho, pero a veces sí. No suelo usar huaraches. Ni morral con periódico jornalero adentro. Simplemente soy fashiosa. Sí, me gusta el Charly García mas no voy por su símbolo de paz sino por el de pus. Que es lo único que le falta que escupa el pibe, digo, el pobre. Otros escupen pura zoquetería, qué más da.

Mucho antes de este 1993 donde colorida aparezco en la foto, había tenido algunos cambios radicales y de escuchar todos los primeros discos de Pink Floyd al revés y al derecho (aunque todavía enloquezco con: A sacerful of secrets, More, Atom Heart Mother o Animals) comencé a escuchar a los "nuevos" troveros cubanos y toda la mielda esa, acere. No e' fácil. Pero me gustó. Y como hago con todo lo que me gusta, me sumergí hasta lo más profundo de la cubanía y hasta la isla fui a dar. Más bien dicho, hasta la isla llegué. (Creyendo que consumaría un acto histórico en mi vida con ese acontecimiento, creyendo que era bueno ir antes de que se muriera Fidel). Lo que yo no sabía es que Fidel como buen yoruba, tiene la vida comprada y va a vivir más que todos nosotros juntos. Con "nosotros" me refiero a un mundo imaginario. Tan imaginario como puede llegar a ser Fidel y el sueño comunista, la amada isla o simplemente el hecho de estar ahí, en Cuba, o de estar, mi socio. De todas maneras, años después volví, porque siempre he tenido la manía de “sentir la necesidad” de volver a ciertos lugares. A ciertas personas; Ahora sé que la próxima vez no iré al cementerio a tocar tres veces los aldabones de la tumba de Lezama, no. Ahora buscaré a Juan Pedro Gutiérrez para que me dé tremenda muela toda una noche y me cuente las historias de su isla verdadera. Esto si el viejo se encuentra ahí, acere. Después iré de nuevo al malecón para ver y oír a las parejas mientras una y otra vez, arremete el mar contra el muro. Mientras una y otra vez me jure que no volveré a ir. Demasiada mentira, acere. No e’ fácil. Mientras una y otra vez, la cadencia habanera frente a mis ojos.

En esas fechas solía escribir eternas cartas melancólicas, almibaradas o cartas cargadas de humor negro con dibujitos bizarros. Depende a quién le escribiera. Pero siempre andaba ahí de amaranta-amanuense y me gustaba ir a poner la carta al correo aunque mi epistolario amigo o amiga viviera a un lado de mi casa. (La goma de los timbres se me hizo vicio). Es cierto. Tan así que sobre ese tema hice mi tesis: “La Filatelia Mexicana: Manual para el joven diseñador” (ah pa’ titulito). Los aludidos incrédulos me decían una vez llegada la carta a su destino, después de haber pasado por el proceso de envío local:

—Pero Amaranta, me hubieras dado la carta en la mañana que te ví.
—Imbécil. Jamás volveré a perder mi tiempo en escribirte una carta si no sabes de rituales. Ni de vicios. Yo pensaba.

En fin, que la imbécil era yo, por querer creer que sabía de rituales. Y de vicios.

En esos días dibujaba mariposas en las solapas de los libros y creía que todo era real. Hoy creo que me gusta insertar el alfiler en los diminutos cuerpecillos disecados de mis prematuras nostalgias. Hoy escucho y bailo de todo. A cualquier hora, en cualquier lugar. Sola o acompañada. No importa. Hoy ya muchas cosas no importan. Hipercliché.

(La gente que me conoce sabe que todo esto es cierto, la gente que me conoce mejor sabe que no lo es).

No me gustan los Sombres. Algunos hombres me fascinan.

Soy feminista y no le veo ningún problema. El problema estriba en que la gente tiende a considerar "pasado de moda" algo que por lo menos, en nuestro país, hoy en día ni siquiera se entiende bien qué es. Y siguen las muertas, la vejación y la violencia en todas sus variadas presentaciones. ¿Viva México Cabrones?

Yo no sabía que para volar también tenía que aprenderse un truco. Solamente en aquellos tiempos vivía en el número 17 de la Calle del Truco, en el centro de una ciudad ignota. De las alas me quedan las rutas a donde no he ido. Hoy vivo en la frontera. En la esquina norte izquierda del país. Y cada vez encuentro más similitudes entre las ciudades donde he vivido y en las que he andado, con la utilería de un teatro. Un teatro pobre. Una carpa. Siempre a punto de caerse por algo. Por una u otra razón. En Cuévano -ya lo dijo Ibargüengoitia-: Por ruinas. En todas, digo yo, por Ruines. Estos ruines que somos.

Mi nombre empieza con A

y con A

se acaba.

2.9.03

EXPOSICIÓN "ESTELAS"





Hola banda de Guanajuato,

Hagan de cuenta que estamos sentados en uno de los cafecitos guanajuáticos, tomando una chela (al café se le llama pretexto).

Imaginándome que estoy ahí conversando con ustedes, les platico que este miércoles 3 de septiembre se va a inaugurar la exposición titulada "Estelas" que presenta Jaime Ruiz Otis (joven artista de la frontera). Jaime, nacido en Mexicali, lleva ya algunos años desarrollando su trabajo dentro de la plástica en la ciudad de Tijuana. Una de las características de su obra es que usa y recicla material de desecho. La basura industrial de las maquiladoras le proporciona la materia prima con la cual recicla, transforma, crea, sublima, transgrede.

No dejen de ir a ver este trabajo el cual es reconocido y considerado como una de las obras más valiosas de los jóvenes artistas en la frontera norte de nuestro país. Además el Jaime es superchido, así que si van a tomar una cerveza y platicar con él, díganle que le mandan saludísimos desde Tijuana.

Miércoles 3 de septiembre de 2003, en la sala de exposiciones "El Atrio".

Un abrazo y saludos para todos!


PD: Pasen el dato.

1.9.03

DE OFICIOS


Y de repente puedes verte, arriba en el punto más alto, abajo en caída libre, a la derecha o a la izquierda depende de la ideología, adentro o afuera según el viaje. Malabaristas anímicos o tragafuegos trasnochados.

De alguna manera por suerte, la sombra permanece impasible y muda.

28.8.03

DURANTE LA ABDUCCIÓN





Por supuesto, mis ojos verdaderos son los que corresponden a la imagen de abajo.
Los ojos que ustedes creen ver son los que corresponden a la imagen de arriba.
Y donde se gesta la mirada horizontal es justo en ese centro rosáceo, que a manera de hongo radiactivo le da poder a mis agudas pupilas.

27.8.03

CGH


Me entero por pura casualidad, en las noticias nacionales del dos de junio de este año, que un juez dictó auto de formal prisión contra Alejandro Echeverría Zarco (ex líder del Consejo Nacional de Huelga), por el delito de daño en propiedad ajena internacional. Le dijo también que podría gozar del beneficio de la libertad provisional bajo fianza porque el delito por el que se le acusa, no es considerado grave por las leyes mexicanas.

La fianza que pagó para salir de la cárcel "El Mosh" fue de 13 mil 20 pesos.

El juez es mi tío. Plop!

26.8.03

PARTEAGUAS


Hay algunos acontecimientos que siempre me sitúan en la esquina de un cuarto. Siempre me hacen hacerme preguntas sin respuesta. Siempre tocan mis párpados por dentro. Son la cantidad imprecisa de parajes reunidos en la palma de mi mano. Son la cantidad precisa de personas que he visto sólo de soslayo. A una sola voz. Y todo a destiempo.

Cuando estos acontecimientos se tornan circunspectos, entonces me voy. Con las manos en alto.

21.8.03

INFALIBLE


Cuando se tiene el deseo inminente de arrancarse algo, olvidar a alguien, deshacerse de las morusas del pasado que aún queden sobre la mesa, no olviden que siempre funciona una minuciosa depilación de cejas.

20.8.03

RAREZAS DESMAÑANADAS


Por la mañana, el aroma del café molido me remitió al de la pimienta. Me tomé una taza de café cargado y lo sentí suave como el té. Prendí un cigarro y la bocanada final se transformó en nube. Aquí hay algo extraño, -me dije-. Fui hacia el libro.

Dice mi diccionario que la palabra influír, significa: Provocar una cosa en otra ciertas acciones o efectos.

Mmmh...lo que sea. Es mejor percatarse de una, sonriente por la calle, que con la habitual cara de perro furioso.

19.8.03

EL SABIO



En otra ciudad con otro tiempo pero que en realidad es el mismo que hoy y que aquí, hay un hombre en una sala de hospital. A ratos duerme. La mayoría del tiempo está despierto. Hoy amaneció deprimido porque anoche el paciente enfermo de al lado se murió.

Electrocardiogramas, catéteres obstruídos, sueros y el blanco inamovible de las paredes.

Al medio día el hombre comenzó a tararear un poco. Tarareaba la Quinta Sinfonía de Beethoven. Dijo que la escuchaba muy fuerte. Que era bueno el concierto.

Cuando la enfermera apagó el televisor el hombre dejó de tararear.

El hombre es un sabio.

12.8.03

DE ADIOSES


La incoherencia, esa manera genial para despedirse.

7.8.03

HOZPITALES Y GÜADAÑAS



En los hospitales siempre soy la invitada non grata.

Los hospitales me provocan náusea: huelen a Pinol, ensalada de atún y yodo.

Los hospitales hospedan pacientemente los pacientes males.

Hospitales no quieran hacerme creer que son la única salida para antes de la entrada.

Si pudiera, quemaría todos los hospitales de una sola vez.

Hospitales vayan y chinguen a su puta madre.


-Respira hondo y tranquilízate; escucho me dice la hospitalaria Muerte.

5.8.03

PAS DE DEUX





Me encontré con el trabajo visual de esta poeta argentina llamada Ana María Uribe. Ella les llama Anipoemas (animación + poema visual= anipoemas). Es inteligente e ingenioso el trabajo de esta mujer. Sí. Anima. Por ejemplo, con este Pas de Deux recordé que desde mis años mozos en un grupo de danza contemporánea (hace algunos kilos atrás, donde de alguna manera la formación de la escuela de Martha Graham se fusionaba con la formación del ballet clásico) siempre pensé en la semejanza precisa y bella del pas de deux con las patadas de ahogado. Me daba mucha risa.

Justo en el tempo.

Invariablemente.

Siempre sólo a punto de morir.

Y después, casi al lograr la preciosa sincronía...puaffffffff!

Alguien la cagaba.


Y bueno, no sé si mala o felizmente, pero siempre se equivoca primero uno. Nunca los dos al mismo tiempo. Las parejas de bailarines jamás deberían subirse juntos a un mismo avión. Ni andar en el mismo viaje. Lograr un pas de deux preciso y bello sin que semejen patadas de ahogado es cosa de mucha virtud, técnica y verdadero trabajo. No bastan las miles de horas de entrenamiento.

Ya lo había escrito antes: En este teatro de la vida algunos no tenemos ni papel de baño. Algunos preferimos la tramoya.

Visiten la página de Ana María y prendan las bocinas de su compu. Escuchen como pasan los trenes.
TRÍADA


Extranjera en mi propia tierra.
Extranjera en la ciudad que adopté.
Extranjera en mi cabeza la mayoría del tiempo.

Espero no perder en ningún caso la vista.

3.8.03

A VUELA PLUMA


Abuelo Búho
BLUE VELVET

David Lynch;1984


Esa manera tan caracola y fría -oreja muerta- de entrar en la anormalidad.
ACROMATOPSIA


Alguna vez lo imaginé más nunca lo creí factible: El mundo sin color.

Los ojos sobre las formas y las texturas, los bordes y los perfiles, los movimientos, la perspectiva, la profundidad. ¿Qué son los grises? Brillos, tonos, luces.

El mundo mercurial. El mundo argénteo.Y sin embargo ver sin color no es ver algo incompleto.

Algo que nunca se ha visto es imposible extrañarlo.

La visión basada en el orden, el significado y la belleza.

No existe sólo el blanco.

No existe sólo el negro.
GUANAJUÁTICA


Tormenta tras tormenta tras tormenta tras tormenta tras...ya tengo branquias y aletas. Aprendí a nadar.




31.7.03

SALDO


Un borracho muerto.

30.7.03

MÁXIMA


No son los espejos rotos los que traen desgracia, sino los cerebros cascados.
DONDE LA VIDA NO VALE NADA




Hoy es la noche en que por estos lares se festeja a San Ignacio. Entonces resulta que al pueblo guanajuatí se le ocurre irse al cerro del hormiguero (uno de los que delimitan la ciudad) y se instala insomne durante toda la noche mientras se celebra una misa en lo alto, dentro de una cueva y la gente se pone pedísima.

Así es Cuévano. Entre rezo y rezo se chingan un pomo.

Mañana "Día de la Cueva" las familias van a pasar el día con sendas canastas rebosantes de comida, las señoras de la crème de la crème (generalmente damas del club de leones o rotarias) ponen su carpa y también, se sientan a darse baños de pueblo mientras los vendedores ambulantes hacen su agosto el último día de julio. Ponen juegos. Hay música. Comida por todas partes. Pero claro, la verdadera diversión consiste en ver al primer borracho que caiga por algún despeñadero y se mate, o por lo menos sufra heridas desastrozas. No tardan las sirenas de las ambulancias en ser el soundtrack de la tarde.

Los autobuses urbanos van retacados de gente y todos llevan pintados en los vidrios la leyenda -escrita con pintura para bolear zapatos-: "A la Cueva".

Literalmente mañana, Guanajuato es un jolgorio. No faltan por supuesto, las afrentas entre borrachos, los pleitos entre bandas y los niños llorones. No falta por supuesto el robo en las casas (pues todo mundo anda trepado en el cerro), el aguacero predecible y el tradicional descalabrado. Lo curioso es que cada año, la fiesta se repite, sin muchos cambios. Sólo se observa el cambio de generaciones: el ayer niño llorón, mañana será el borracho muerto. La niña chillona, mañana será la viuda joven. Y así, irremediablemente ad infinitum.

Aquí, en mi Guanajuato, donde la vida, no vale nada.

22.7.03

RENÉ PINET DICE:



10 del 06 de 2003
Autodestrucción


María Antonieta miró sus manos. Se concentró en los espacios entre sus dedos. En los fetos de pocas semanas, esos espacios no existen. Las células que forman el tejido entre ellos tienen que cometer suicidio ---apoptosis, lo llama el clínico lenguaje de los biólogos--- para lograr la destreza que manifestamos en guitarras, caligrafías y caricias en el pelo.

21.7.03

SIN AIRE, NO HAY COMBUSTIÓN. NO HABRÁ FUEGO.


Tendré que usar la escafandra y guardarme en batiscafo. Un año para realizar exploraciones a grandes profundidades. Comprar oxígeno en tanques, como intento de sobrevivencia en la abisal profundidad. Sí. Voy a estar dentro del Agua. Además de flotadores, llevaré instrumental científico y algún aparato que me mantenga en contacto con la Tierra. Este lugar será mi mazmorra. Contra lo establecido: cambiaré el sentido a la distancia. Y si el tiempo se duerme, una noche corresponderá a los 365 días sin Aire.

17.7.03

DE AZÚCAR


Una Cruz para doña Celia y para el Compay una tonga de complicidades.

15.7.03

CONCILIÁBULO (PARTE II)





De izquierda a derecha: Cristina Rivera-Garza escuchando atenta en vertical, Mayra Luna activando el filtro cerebral específico, Amaranta Caballero como siempre: incrédula ante lo obvio, Abril Castro saboreando el arándano, Margarita Valencia pensando sólo en lo que existe, Heriberto Yépez operado al fin para ser aceptado (y porque claro, a estas reuniones no podía faltar), Mariana Martínez recordando un poema erótico más allá del bien y del mal, Gaby Juárez narrando barroca la arquitectura de un rostro.

10.7.03

WONDERFUL LIFE



Come in, babe
Across these purple fields
The sun has sunk behind you
Across these purple fields
That idiot-boy in the corner
Is speaking deviated truths
Come on, admit it, babe
It’s a wonderful life
If you can find it
If you can find it
If you can find it
It’s a wonderful life that you bring
Ooh it’s a wonderful thing

Speak our secret into your hands
And hold it in between
Plunge your hands into the water
And drown it in the sea
There will be nothing between us, baby
But the air that we breathe
Don’t cry
It’s a wonderful, wonderful life
If you can find it
If you can find it
If you can find it
It’s a wonderful life that you bring
It’s a wonderful, wonderful thing

We can build our dungeons in the air
And sit and cry the blues
We can stomp across this world
With nails hammered through our shoes
We can join that troubled chorus
Who criticise and accuse
It don’t matter much
We got nothing much to lose
But this wonderful life
If you can find it
And when you find it
And when you find it
It’s a wonderful life that you bring
It’s a wonderful, wonderful, wonderful thing

Sometimes our secrets are all we’ve got
With our lives we must defend
Sometimes the air between us, babe
Is unbearably thin
Sometimes it’s wise to lay down your gloves
And just give in
Come in, come in
Come in, come in
To this wonderful life
If you can find it
And if you find it
It’s a wonderful life that you bring
It’s a wonderful, wonderful thing
It’s a wonderful life
It’s a wonderful life


Nick Cave & The Bad Seeds
Nocturama

9.7.03

BREVÍSIMO AMOR


Un breve amor a estas horas, difuso, introspectivo. Un breve amor de segundos, inevitable, de sombra ligerísima.
Breve amor metonimio: parpadeo súbito.
SEXO ORAL


Riquísimo, sobre todo si la pareja es políglota.

2.7.03

CONFESSIONAL



Amar, amei. Nao sei se fui amado,
pois declarei amor a quem odiara
e a quem amei jamais mostrei a cara,
de medo de me ver posto de lado.

Ainda odeio quem me tem odiado:
devolvo agora aquilo que declara.
Mas quem amei nao volta, e a dor nao sara.
Nao sobra nem a crença no passado.

Palavra voa, escrito permanece,
garante o adagio vindo do latim.
Escrito e que nem odio, so envelhece.

Se serve de consolo, seja assim:
Amor nunca se esquece, é que nem prece.
Tomara, pois, que alguém reze por mim...


Glauco Mattoso
AMY BERNIER, WRITE:


Completely protected on all sides, by volcanos,
a woman,
darkhaired, in stained jeans
sleeps in central somewhere.
In her dreams, her notebooks, still private as maiden diaries,
the cosmopolitan street gorillas move through her life.
Their gentle, wrenching deceptions survive observation.
Six bands of them, inhabit, within her,
the concrete highland.
I lay down to sleep, unsheltered by any natural guardians,
from the panicky lifestyle of my tribe.
I wake in the old cellblock,
observing daily executions,
rehearsing the laws I can't subscribe to,
envying the pale, gorilla-scented dawn she wakes into,
the city stream where she washes her hair,
the camera flash of her quiet eye.


# posted by Amy @ 10:40 AM

23.6.03



ELEMENTALES



Me falta aire. Me falta agua. Me falta tierra. Sola nada más soy fuego.



TIJUAJUAJUAJUANA


Sólo en esta ciudad, personajes de Burroughs y personajes Garciamarquianos pueden llevarse bien.

20.6.03






YOLI



...Si la muerte embosca su destino
quiere morir en Tijuana
la llamarán: narcocorrido, la llamarán: Yoli...


Babasónicos

19.6.03




VISIONARIA (otra vez)


Y como Antonin, yo también empiezo a Artaudme de todo.

17.6.03




DE APASIONAMIENTOS



...gracias por haberme invitado a Tijuana...me gustó conocer a tus amigos y ver en el mundo en que giran, un poco distante para mí... me gusta la pasión como se toman las cosas todos ustedes, desde una palabra, una mirada, una frase, cualquier cosa, hasta los chismes se vuelven apasionantes (o los vuelven), me sentí bien compartiendo esa parte de tí, ese mundo tan diferente al mío...
Carmen

Yo siempre me equivoco. Mi hermana nunca jamás.

16.6.03




DIBUJO MESCALINIANO








Dibujo Mescaliniano
tinta china sobre papel
50 x 27.5 cm
Henri Michaux


Todos nacemos con veintidós pliegues. La cuestión es desplegarlos. La vida del hombre entonces se completa. Bajo esa forma muere. No le resta pliegue alguno por desplegar.

Henri Michaux

9.6.03




YERMA

Poema trágico en tres actos y seis cuadros

de Federico García Lorca





YERMA: Juan. ¿Me oyes? Juan.

Ya es la hora.

Cuando nos casamos eras otro. Ahora tienes la cara blanca como si no te diera en ella el sol. A mí me gustaría que fueras al río y nadaras, y que te subieras al tejado cuando la lluvia cala nuestra vivienda. Veinticuatro meses llevamos casados y tú cada vez más triste, más enjuto, como si crecieras al revés.

No lo tomes a mal. Si yo estuviera enferma me gustaría que tú me cuidases. «Mi mujer está enferma: voy a matar este cordero para hacerle un buen guiso de carne. Mi mujer está enferma: voy a guardar esta enjundia de gallina para aliviar su pecho; voy a llevarle esta piel de oveja para guardar sus pies de la nieve.» Así soy yo. Por eso te cuido.

No tenemos hijos... ¡Juan!

¿Es que yo no te quiero a ti?

Yo conozco muchachas que han temblado y lloraron antes de entrar en la cama con sus maridos. ¿Lloré yo la primera vez que me acosté contigo? ¿No cantaba al levantar los embozos de holanda? ¿Y no te dije: «¡Cómo huelen a manzana estas ropas!?



Acto II


YERMA: María ¿Te vas a hacer una blusa?

¿No?

¡A los cinco meses, ha llegado tu hijo María!

¿Te has dado cuenta de ello?

Y qué sientes?

Angustia. Pero... ¿cuándo llegó? Dime... Tú estabas descuidada...

Estarías cantando, ¿verdad? Yo canto. ¿Tú?..., dime


María me responde:
¿Has tenido nunca un pájaro vivo apretado en la mano? Pues lo mismo... pero por dentro de la sangre.


YERMA: De las novias de mi tiempo soy la única que no. Es así. Claro que todavía es tiempo. Elena tardó tres años, y otras antiguas, del tiempo de mi madre, mucho más, pero dos años y veinte días, como yo, es demasiada espera. Pienso que no es justo que yo me consuma aquí. Muchas veces salgo descalza al patio para pisar la tierra, no sé por qué. Si sigo así, acabaré volviéndome mala.

Yo he visto a mi hermana dar de mamar a su niño con el pecho lleno de grietas y le producía un gran dolor, pero era un dolor fresco, bueno, necesario para la salud.

Dicen que con los hijos se sufre mucho. Mentira. Eso lo dicen las madres débiles, las quejumbrosas. ¿Para qué los tienen? Tener un hijo no es tener un ramo de rosas. Hemos de sufrir para verlos crecer. Yo pienso que se nos va la mitad de nuestra sangre. Pero esto es bueno, sano, hermoso. Cada mujer tiene sangre para cuatro o cinco hijos, y cuando no los tienen se les vuelve veneno, como me va a pasar a mí.



Acto primero
CUADRO SEGUNDO



YERMA: Buenos días.

Vengo de llevar la comida a mi esposo, que trabaja en los olivos.

Llevo tres años de casada y no tengo hijos.

¿Por qué estoy yo seca ? ¿Me he de quedar en plena vida para cuidar aves o poner cortinitas planchadas en mi ventanillo? No. Usted me ha de decir lo que tengo que hacer, que yo haré lo que sea; aunque me mande clavarme agujas en el sitio más débil de mis ojos.

Mi marido es otra cosa. Me lo dio mi padre y yo lo acepté. Con alegría. Ésta es la pura verdad. Pues el primer día que me puse novia con él ya pensé... en los hijos... Y me miraba en sus ojos. Sí, pero era para verme muy chica, muy manejable, como si yo misma fuera hija mía.

Yo pienso muchas cosas, muchas, y estoy segura que las cosas que pienso las ha de realizar mi hijo. Yo me entregué a mi marido por él, y me sigo entregando para ver si llega, pero nunca por divertirme.

No, estoy vacía no, porque me estoy llenando de odio. Dime, ¿tengo yo la culpa? ¿Es preciso buscar en el hombre el hombre nada más? Entonces, ¿qué vas a pensar cuando te deja en la cama con los ojos tristes mirando al techo y da media vuelta y se duerme? ¿He de quedarme pensando en él o en lo que puede salir relumbrando de mi pecho? Yo no sé, pero dímelo tú, por caridad.

Las muchachas que se crían en el campo, como yo, tienen cerradas todas las puertas. Todo se vuelven medias palabras, gestos, porque todas estas cosas dicen que no se pueden saber. Y tú también, tú también te callas y te vas con aire de doctora, sabiéndolo todo, pero negándolo a la que se muere de sed.

Entonces, que Dios me ampare.

Alguien dijo. Dios, no. A mí no me ha gustado nunca Dios. ¿Cuándo os vais a dar cuenta de que no existe? Son los hombres los que te tienen que amparar.
Aunque debía haber Dios, aunque fuera pequeñito, para que mandara rayos contra los hombres de simiente podrida que encharcan la alegría de los campos.


YERMA: Le pregunté a una muchacha ¿Por qué te has casado?

Ella respondió: Porque me han casado. Se casan todas. Si seguimos así, no va a haber solteras más que las niñas. Bueno, y además..., una se casa en realidad mucho antes de ir a la iglesia. Pero las viejas se empeñan en todas estas cosas. Yo tengo diecinueve años y no me gusta guisar, ni lavar. Bueno, pues todo el día he de estar haciendo lo que no me gusta. ¿Y para qué? ¿Qué necesidad tiene mi marido de ser mi marido? Porque lo mismo hacíamos de novios que ahora. Tonterías de los viejos.

YERMA: Calla, no digas esas cosas.

MUCHACHA 2: También tú me dirás loca. «¡La loca, la loca!» (Ríe.) Yo te puedo decir lo único que he aprendido en la vida: toda la gente está metida dentro de sus casas haciendo lo que no les gusta. Cuánto mejor se está en medio de la calle. Ya voy al arroyo, ya subo a tocar las campanas, ya me tomo un refresco de anís.


YERMA: No soy triste. Es que tengo motivos para estarlo.

¿Oyes?
¿No sientes llorar?
Me había parecido que lloraba un niño.
Muy cerca. Y lloraba como ahogado.
Ojalá fuera yo una mujer.


Él tiene la culpa, él. Cuando un padre no da hijos debe cuidar de su mujer.


¡Ay de la casada seca!
¡Ay de la que tiene los pechos de arena!

Dime si tu marido
guarda semillas
para que el agua cante
por tu camisa.
Es tu camisa
nave de plata y viento
por las orillas.

Las ropas de mi niño
vengo a lavar,
para que tome al agua
lecciones de cristal.

Por el monte ya llega
mi marido a comer.
Él me trae una rosa
y yo le doy tres.

Por el llano ya vino
mi marido a cenar.
Las brasas que me entrega
cubro con arrayán.

Por el aire ya viene
mi marido a dormir.
Yo alhelíes rojos
y él rojo alhelí.

Hay que juntar flor con flor
cuando el verano seca la sangre al segador.

Y abrir el vientre a pájaros sin sueño
cuando a la puerta llama tembloroso el invierno.

Hay que gemir en la sábana.

¡Y hay que cantar!

Cuando el hombre nos trae
la corona y el pan.

Porque los brazos se enlazan.

Porque la luz se nos quiebra en la garganta.

Porque se endulza el tallo de las ramas.

Y las tiendas del viento cubran a las montañas.

Para que un niño funda
yertos vidrios del alba.

Y nuestro cuerpo tiene
ramas furiosas de coral.

Para que haya remeros
en las aguas del mar.

Un niño pequeño, un niño.

Y las palomas abren las alas y el pico.

Un niño que gime, un hijo.

Y los hombres avanzan
como ciervos heridos.

¡Alegría, alegría, alegría
del vientre redondo bajo la camisa!

¡Alegría, alegría, alegría,
ombligo, cáliz tierno de maravilla!

¡Pero ay de la casada seca!
¡Ay de la que tiene los pechos de arena!

¡Que relumbre!

¡Que corra!

¡Que vuelva a relumbrar!

¡Que cante!

¡Que se esconda!

Y que vuelva a cantar.

La aurora que mi niño
lleva en el delantal.

En el arroyo frío
lavo tu cinta.
Como un jazmín caliente
tienes la risa.
¡Ja, ja, ja!


YERMA: Las mujeres dentro de sus casas. Cuando las casas no son tumbas. Cuando las sillas se rompen y las sábanas de hilo se gastan con el uso. Pero aquí, no. Cada noche, cuando me acuesto, encuentro mi cama más nueva, mas reluciente, como si estuviera recién traída de la ciudad.

Hombre: En nada te ofendo. Vivo sumisa a ti, y lo que sufro lo guardo pegado a mis carnes. Y cada día que pase será peor. Vamos a callarnos. Yo sabré llevar mi cruz como mejor pueda, pero no me preguntes nada. Si pudiera de pronto volverme vieja y tuviera la boca como una flor machacada, te podría sonreír y conllevar la vida contigo. Ahora, ahora, déjame con mis clavos.

Pero yo no duermo, yo no puedo dormir.

Yo no soy tú. Los hombres tienen otra vida: los ganados, los árboles, las conversaciones; y las mujeres no tenemos más que esta de la cría y el cuido de la cría.

No quiero cuidar hijos de otras. Me figuro que se me van a helar los brazos de tenerlos.

Yo he venido a estas cuatro paredes para no resignarme. Cuando tenga la cabeza atada con un pañuelo para que no se me abra la boca, y las manos bien amarradas dentro del ataúd, en esa hora me habré resignado.

Quiero beber agua y no hay vaso ni agua; quiero subir al monte y no tengo pies; quiero bordar mis enaguas y no encuentro los hilos.

¡Ay qué prado de pena!
¡Ay qué puerta cerrada a la hermosura,
que pido un hijo que sufrir y el aire
me ofrece dalias de dormida luna!
Estos dos manantiales que yo tengo
de leche tibia, son en la espesura
de mi carne, dos pulsos de caballo,
que hacen latir la rama de mi angustia.
¡Ay pechos ciegos bajo mi vestido!
¡Ay palomas sin ojos ni blancura!
¡Ay qué dolor de sangre prisionera
me está clavando avispas en la nuca!
Pero tú has de venir, ¡amor!, mi niño,
porque el agua da sal, la tierra fruta,
y nuestro vientre guarda tiernos hijos
como la nube lleva dulce lluvia.

YERMA: No es envidia lo que tengo; es pobreza.

¡Cómo no me voy a quejar cuando veo a las otras mujeres llenas por dentro de flores, y viéndome yo inútil en medio de tanta hermosura!

Yo no debo tener manos de madre. Estoy harta, porque estoy harta de tenerlas y no poderlas usar en cosa propia. Que estoy ofendida, ofendida y rebajada hasta lo último, viendo que los trigos apuntan, que las fuentes no cesan de dar agua, y que paren las ovejas cientos de corderos, y las perras, y que parece que todo el campo puesto de pie me enseña sus crías tiernas, adormiladas, mientras yo siento dos golpes de martillo aquí, en lugar de la boca de mi niño.

Las mujeres, cuando tenéis hijos, no podéis pensar en las que no los tenemos. Os quedáis frescas, ignorantes, como el que nada en agua dulce no tiene idea de la sed.

Acabaré creyendo que yo misma soy mi hijo. Muchas noches bajo yo a echar la comida a los bueyes, que antes no lo hacía, porque ninguna mujer lo hace, y cuando paso por lo oscuro del cobertizo mis pasos me suenan a pasos de hombre.
Figuraciones. De gente que no tiene la conciencia tranquila. Creen que me puede gustar otro hombre y no saben que, aunque me gustara, lo primero de mi casta es la honradez. Son piedras delante de mí. Pero ellos no saben que yo, si quiero, puedo ser agua de arroyo que las lleve.

YERMA: Mi marido me da pan y casa.

Algunas cosas no cambian. Hay cosas encerradas detrás de los muros que no pueden cambiar porque nadie las oye. Pero que si salieran de pronto y gritaran, llenarían el mundo.



Acto tercero
CUADRO PRIMERO


YERMA: Naturalmente. No le podía pasar nada, sino agarrar las criaturas y lavarlas con agua viva. Los animales los lamen, ¿verdad? A mí no me da asco de mi hijo. Yo tengo la idea de que las recién paridas están como iluminadas por dentro, y los niños se duermen horas y horas sobre ellas oyendo ese arroyo de leche tibia que les va llenando los pechos para que ellos mamen, para que ellos jueguen, hasta que no quieran más, hasta que retiren la cabeza "... otro poquito más, niño... ", y se les llene la cara y el pecho de gota blancas.

Lo tendré porque lo tengo que tener. O no entiendo el mundo. A veces, cuando ya estoy segura de que jamás, jamás..., me sube como una oleada de fuego por los pies y se me quedan vacías todas las cosas, y los hombres que andan por la calle y los toros y las piedras me parecen como cosas de algodón. Y me pregunto: ¿para qué estarán ahí puestos?

Yo no pienso en el mañana; pienso en el hoy. Tú estás vieja y lo ves ya todo como un libro leído. Yo pienso que tengo sed y no tengo libertad. Yo quiero tener a mi hijo en los brazos para dormir tranquila y, óyelo bien y no te espantes de lo que te digo, aunque yo supiera que mi hijo me iba a martirizar después y me iba a odiar y me iba a llevar de los cabellos por las calles, recibiría con gozo su nacimiento, porque es mucho mejor llorar por un hombre vivo que nos apuñala, que llorar por este fantasma sentado año tras año encima de mi corazón

Mi marido es bueno ¡Es bueno! ¡Es bueno! ¿Y qué? Ojalá fuera malo. Pero no. Él va con sus ovejas por sus caminos y cuenta el dinero por las noches. Cuando me cubre, cumple con su deber, pero yo le noto la cintura fría como si tuviera el cuerpo muerto, y yo, que siempre he tenido asco de las mujeres calientes, quisiera ser en aquel instante como una montaña de fuego.

No soy una casada indecente; pero yo sé que los hijos nacen del hombre y de la mujer. ¡Ay, si los pudiera tener yo sola!

Yo no sé por qué empiezan los malos aires que revuelcan al trigo y ¡mira tú si el trigo es bueno!

Busco a mi marido. Te busco a ti. Te busco a ti. Es a ti a quien busco día y noche sin encontrar sombra donde respirar. Es tu sangre y tu amparo lo que deseo.

Y Mira que me quedo sola. Como si la luna se buscara ella misma por el cielo.
Maldito sea mi padre, que me dejó su sangre de padre de cien hijos. Maldita sea mi sangre, que los busca golpeando por las paredes.

No me importa. Dejarme libre siquiera la voz, ahora que voy entrando en lo más oscuro del pozo. Dejar que de mi cuerpo salga siquiera esta cosa hermosa y que llene el aire.

Una cosa es querer con la cabeza y otra cosa es que el cuerpo, maldito sea el cuerpo, no nos responda. Está escrito y no me voy a poner a luchar a brazo partido con los mares. Ya está. ¡Que mi boca se quede muda!

YERMA:

Señor, que florezca la rosa,
no me la dejéis en sombra.
Sobre su carne marchita
florezca la rosa amarilla.
Y en el vientre de tus siervas,
la llama oscura de la tierra.

Señor, que florezca la rosa,
no me la dejéis en sombra.

El cielo tiene jardines
con rosales de alegría:
entre rosal y rosal,
la rosa de maravilla.
Rayo de aurora parece
y un arcángel la vigila,
las alas como tormentas,
los ojos como agonías.
Alrededor de sus hojas
arroyos de leche tibia
juegan y mojan la cara
de las estrellas tranquilas.
Señor, abre tu rosal
sobre mi carne marchita. (Se levanta)
Señor, calma con tu mano
las ascuas de su mejilla.

Escucha a la penitente
de tu santa romería.
Abre tu rosa en mi carne
aunque tenga mil espinas.
Señor, que florezca la rosa,
no me la dejéis en sombra.
Sobre mi carne marchita,
la rosa de maravilla.

¿Qué hace mi marido? Bebe. (Pausa. Llevándose las manos a la frente) ¡Ay!
Me han dicho lo que ya no se puede callar. Lo que está puesto encima del tejado. La culpa es de mi marido, Me dijeron: ¿lo oyes? Me dejaría cortar las manos. Ni su padre, ni su abuelo, ni su bisabuelo se portaron como hombres de casta. Para tener hijo ha sido necesario que se junte el cielo con la tierra. Están hechos con saliva. En cambio, tu gente, no. Tienes hermanos y primos a cien leguas a la redonda. ¡Mira qué maldición ha venido a caer sobre tu hermosura!

Una maldición. Un charco de veneno sobre las espigas.

Yo soy como un campo seco donde caben arando mil pares de bueyes, y lo que tú me das es un pequeño vaso de agua de pozo. Lo mío es dolor que ya no está en las carnes.

Marchita sí, ¡ya lo sé! ¡Marchita! No es preciso que me lo refriegues por la boca. No vengas a solazarte, como los niños pequeños en la agonía de un animalito. Desde que me casé estoy dándole vueltas a esta palabra, pero es la primera vez que la oigo, la primera vez que me la dicen en la cara. La primera vez que veo que es verdad.


YERMA: ¿Juan Estabas ahí?


¿Acechando?


¿Y has oído?



Déjame y vete a los cantos.


¡Habla!

Así, así. Eso es lo que yo quería oír de tus labios. No se siente la verdad cuando está dentro de una misma, pero ¡qué grande y cómo grita cuando se pone fuera y levanta los brazos! ¡No le importa! ¡Ya lo he oído!
El dijo: Piensa que tenía que pasar así. Óyeme. Muchas mujeres serían felices de llevar tu vida. Sin hijos es la vida más dulce. Yo soy feliz no teniéndolos. No tenemos culpa ninguna.

¡Eso! Buscabas la casa, la tranquilidad y una mujer. Pero nada más. ¿Es verdad lo que digo?
¿Y lo demás? ¿Y tú hijo?
¿Y nunca has pensado en él cuando me has visto desearlo? ¡Marchita!
Me buscas como cuando te quieres comer una paloma.

Eso nunca. Nunca. (Yerma da un grito y aprieta la garganta de su esposo. Éste cae hacia atrás. Yerma le aprieta la garganta hasta matarle. Empieza el Coro de la romería). Marchita, marchita, pero segura. Ahora sí que lo sé de cierto. Y sola. (Se levanta. Empieza a llegar gente.) Voy a descansar sin despertarme sobresaltada, para ver si la sangre me anuncia otra sangre nueva. Con el cuerpo seco para siempre. ¿Qué queréis saber? No os acerquéis, porque he matado a mi hijo. ¡Yo misma he matado a mi hijo!

TELÓN.

29.5.03



• •
V LADO DOBLADO


Ayer una parvada de pájaros, entre el barullo, traía tu risa entera.










DESOLATIO


Esaten du ene hiztegi batek
desolamendu hitza latinezko
desolatio hartatik datorrela,
jentiboz desolationis;

Dio baita ere mila seirehun eta
Hamaikagarren urtean sortu eta
idatzi zela lehenengo lumaz;
bere esanahiak direla
bakardade, ruina, hondamen.

Baina ez dio ezer
kaletik doan
jendearen
bihotzetaz;
Ez dio ezer,
zutaz eta nitaz,
gartzela edo
koarteletako
patiotaz...




DESOLACIÓN

Dice mi diccionario
que la palabra desolación
proviene del latino desolatio,
genitivo desolationis;
Y que fue en mil seiscientos once
cuando alguien la escribió
por primera vez
después de afilar la pluma
de una oca blanca.
Dice también
que soledad, ruina y destrucción
son sus significados principales.
Pero nada dice el diccionario
del corazón de la gente
que marcha por la calle;
nada dice de nosotros,
nada dice de los patios
de la cárcel o del cuartel...


Bernardo Atxaga


26.5.03





ALEJANDRA






Ojalá pudiera vivir solamente en éxtasis, haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo, rescatando cada frase con mis días y con mis semanas, infundiéndole al poema mi soplo a medida que cada letra de cada palabra haya sido sacrificada en las ceremonias del vivir.

Alejandra Pizarnick

23.5.03



GALÁN


Mi mejor partido es el de la cabeza.

21.5.03




SITUACIÓN SIVELÍSTICA


Salió del bar hacia las ocho de la mañana. El sol arremetía implacable contra las banquetas. Esta vez no había nadie, sólo ella que caminaba con pesantez. Guzmán y Navarro hacía meses que habían desaparecido de la mesa de siempre. Tenía el cabello invadido de humo. La ropa y la piel olían a cigarro. Iba a cruzar la calle cuando el eco de las palabras que había discutido durante toda la noche, le provocaron un sueño inmediato. Se detuvo. No supo qué hacer. Dirigirse hacia la playa en estos momentos le parecía erróneo. Pensar en los bosques y las setas la remitían al comienzo de la historia. Beber del líquido aceitoso de los sargazos le provocaría nostalgia. No era hora de buscar a nadie. El sol, de nuevo, le gritó a la cara: Arde.

Mientras recorría las calles de una ciudad prestada y totalmente ajena, encontró que el paso de algunas mujeres es inaudible. Se deslizan con la velocidad reptora de las culebras. Sin ruido, frías, y zig zagueantes. —Por suerte, es fácil verlas. Pensó para sí. Vió dos siluetas que proyectando la misma sombra, desaparecían entre los carros. —Querida, tienes sangre en los pies. Le dijo una voz tipluda, aflautada. Cuando volteó, vio a una mujer de su misma altura, con el cabello pintado de rubio. —Si quieres puedo ayudarte, querida. Le dijo. Amaranta Caballero no respondió nada. Se contrajo ante el querida más falso del mundo y aplicando la mirada horizontal varias veces, caminó luego sobre sus pasos. Observó cómo la mujer rubia se quedaba sobre la calle, hablándole, con la sonrisa en los labios ultrapintados pero ya sin voz. Un silencio marino inundaba la cabeza de la Mujer Caballero. La rubia se iba quedando despacio en otra historia. Amaranta se dió la vuelta y saliendo del espasmo, pensó: Debo encontrar a Agnes.


MENSAJE SANTÍSIMO:


Ten cuidado hija mía, no es lo mismo que ames a un fáunulo que a un fulano cualquiera.

20.5.03




LA MIRADA HORIZONTAL


—.—.

.—.—

19.5.03



ELECCIONES



Siempre he preferido ser una loca activa a una cuerda floja.




SOLARIS

NO HAY RESPUESTAS, SÓLO ELECCIONES.

Stanislaw Lem

18.5.03




LA MAÑANA


...Porque estamos hechos
no de soledades
sino de ausencias...


Y de nuevo, ella se tarda. Da varias vueltas entre sábanas y cobijas. Entreabre los ojos pero prefiere volverlos a cerrar. Se da cuenta que aún no amanece. Se da cuenta que poco a poco la piel se va cubriendo por una coraza de hielo. Se da cuenta de que el frío se produce desde adentro hacia afuera. Pero ella no lo acepta. Quiere creer que es al revés. Siempre es más fácil repartir las culpas. Ella sabe que el dominio de las emociones es uno de los juegos más difíciles y que nunca hay un cien por ciento para ganar. Ella se piensa un témpano.

(Wicked Games suena una y otra vez desde otro exquisito, ancestro, juego de emociones)

Casi amanece. Ella, Témpano, no quiere ver el sol. Al mediodía seguramente sólo se volverá agua.

17.5.03




VÍNCULOS



Tardó más de lo acostumbrado para levantarse e ir al baño. Una vez ahí, lavó su cara y, todavía escurriendo, se miró durante varios minutos al espejo. Veía correr el agua. Veía el fluir entreverado de los años de su década mejor.

—Hace tres meses justos, de hace treinta años, estaba en el vientre de mi madre –pensó.

—Saldré en el solsticio de invierno –se dijo la mujer dentro de ese limbo húmedo.

¿Porqué las palabras, a veces, cobran el poder de su sonido?
Escuchó entonces que la palabra crujir, crujía, entre los dientes y la lengua. Y supo que la palabra humedad, en casi todos los contextos, acertadamente profundiza. Y, así, vuelve a evaporarse o regresa a la tierra.

Amaranta Caballero tomó la toalla delgadísima y se limpió de manera brusca. Ya no se miró al espejo. Subió la escalera caracol hacia el lugar donde las mujeres retraídas siempre regresan. Miró curiosa la ventana izquierda y la silueta perfecta de un fáunulo se dibujó mientras ella recorría con mirada horizontal todas las mañanas

(las mañanas, como los cirros y como el amor a veces, se forman despacio, ondulantes, y en segundos, desaparecen. Dejan sólo el azul).

Cuando se disponía a cerrar el capítulo de una ventana abierta, escuchó el grito alegre de la Mujer Arándano. Amaranta se asomó y desde lo alto vio el cabello corto, negro, moviéndose divertido con la ventisca. Pensó que la Mujer Arándano, intensa, por medio del baile de sus cabellos, emanaba el ritmo corporal de su propia definición.

—Amarantaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa –gritó de nuevo.

Desde lo alto, desde un tercer piso; y desde la calle, la Tierra. Dos miradas se supieron.

16.5.03



DESPOJO

Ni luz, ni agua. Chale. Nada más falta que me quiten el viento, el fuego y la tierra.




OVÍPAROFESTEJO


Mi hermano Luis Alfonso de once años, alias "Pilón", me anuncia vía telefónica que por fin la pareja de pericos australianos que viven en casa de mis padres, han puesto un huevo. Después de ocho años y de las más elaboradas especulaciones de la familia que tengo en Guanajuato, celebraremos pronto un nuevo integrante con nosotros.

14.5.03




LA CASA


Hace poco una mujer tocó tres veces y sin permiso, abrió la puerta. La casa que encontró era una casa casi como todas: de muros blancos, amplia y con esa exacta distribución para que la luz entre por las ventanas, (o esa buena disposición de las ventanas para ceder al paso de la luz). La mujer decidió quedarse en la casa, mientras pensaba hacia dónde seguir la huída que la trajo hasta esta puerta. Transcurrieron algunos días y comenzó a llegar la gente. Exactamente igual. De la misma manera en que ella entró: tocando tres veces y sin pedir permiso. Después de dos semanas, tres hombres y seis mujeres comenzaban a dar cuentas: el hastío de verse a los ojos. Hablaron entre todos relativamente poco. Unos más que otros, otros casi nada. Sin embargo, la convivencia resultaba filial. La mujer nunca supo de lo incómodo que resulta a veces el silencio. Uno de los hombres dejaba siempre dulces cerca de las pertenencias de ella, la mujer del comienzo de esta historia, y él pensaba que nadie se daba cuenta. Pero como es obvio cuando se vive rodeado de gente dentro de un mismo espacio: todos lo saben todo. La mujer lo ignoraba. Y entonces, los murmullos de todos se confundían de una manera casi enfadosa. Como el zumbido sincopado de la negra danza de las moscas. Los meses pasaron y a pesar de los cambios de clima y de personas (unas entraban otras salían) los seis hombres y las tres mujeres respiraban igual. Pausados. Una tarde, uno a uno comenzaron a salir de la casa. Los muros blancos crecieron y la amplitud se expandió por encima de los ojos de todos. Con tranquilidad y gentileza cada uno tomó sus pertenencias y, sin despedirse de una manera formal, supieron que era hora de irse. Cada uno, cada una, los doce hombres, las seis mujeres, las doce mujeres y los seis hombres, que en realidad eran solamente tres personas diferentes y parecidas de manera descomunal. Todos salieron descalzos. Cuando el último o la última de ellas cerró la puerta, sabía perfectamente que las Humedades Siniestras siempre destruyen cualquier tipo de construcción.


LA CURIOSIDAD NO MATÓ AL GATO


No se puede tener curiosidad donde nada hay.



AFORISTA


Aforistera de corazón que no forastera de la razón (bueno, también, un poquito).



DIFERENCIAS


No es lo mismo un exorcismo que un sexorcismo.


SUTILEZA


No me gusta la gente que seduce con otros objetivos que no sean la mera seducción.

13.5.03




ROPAJES Y MOLUSCOS



A veces, aunque haga frío, es mejor salir de la capa-razón.

12.5.03





RELACIONES


La misoginia y el miedo se abrazan con la m de Mujer.


DETALLE

Ese hombre me hubiera gustado, si fuera otro.

8.5.03







VENERADO SÍ, COMO UN PEQUEÑO dIOS



Nieto del dios Saturno, venerado como el dios de los campos y de los pastores.

Se creía que hablaba con la gente a través de los sonidos del bosque y en las pesadillas.

Fauno es el equivalente romano del dios griego Pan.

Lo acompañaban los faunos, criaturas mitad hombres mitad machos cabríos, equivalentes de los sátiros griegos.

En algunas leyendas se identificaba a Fauno con un primitivo rey del Lacio, que enseñó a su pueblo cómo cultivar y criar ganado.

También se creía que fue él quien introdujo el sistema religioso del país y después de su muerte fue venerado como un dios.



GATIDAD



La gata entra en la sala donde estamos reunidos.

No es de angora, no es persa
ni de ninguna marca prestigiosa.
Más bien exhibe en su gastada pelambre
toda clase de cruces y bastardías.

Pero tiene conciencia de ser gata.
Por tanto
pasa revista a los presentes,
nos echa en cara un juicio desdeñoso
y se larga.

No con la cola entre las patas: erguida
como penacho o estandarte de guerra.

Altivez, gatidad,
ni el menor deseo
de congraciarse con nadie.

Duró medio minuto el escrutinio.

Dice la gata a quien entiende su lengua:

Nunca dejes que nadie te desprecie.


J.E.Pacheco



LE VOYAGE DANS LA LUNE







Georges Méliès. Le Voyage dans la lune.1902.
35 film, black and white, silent, 11 minutes (approx.)


Cuando la vi, el hombre de la pianola que sonorizaba la película lloraba...de la risa.



LORENA MANCILLA Y SU BATAHOLA



5.5.03

El pelo sucio. Grasa. Maquillaje de tres dias que con la sonrisa se levanta en escamas pálidas.
Quien sonrie después de no lavarse la cara por tres dias?

Un día me prometiste que en las vacaciones nos quedaríamos solos, no saldríamos, descolgaríamos el teléfono, comeríamos fruta del piso, dormidos, desnudos. La promesa se quedo en sueño.


Ahora, mientras hurgo con las uñas en la grasa del cabello, sonrio.


Recuerdo las botellas y los puntos cardinales, los cuatro elementos, esa mendiga brujeria que hiciste para no dejarme ir. Por eso sonrio, por que no me voy y no me voy a ir.


Quisiera pintarme las uñas de los pies, pero no soy del tipo que se toma el tiempo para esos detalles.


Por eso, el día en que se cumpla el sueño te obligare a barnizarme las uñas, a pulirme las piernas con azucar, a untarme aceite en la espalda, a peinarme cien veces.


Es hora de ir a lavarme el pelo.



Lorena 01:09






FAUNULOSO







Tengo el deseo obstinado. La obsesión es uno de mis fetiches fundamentales.



VIDAS DE LOS POETAS



En la poesía no hay final feliz.
Los poetas acaban
viviendo su locura.

Y son descuartizados como reses
(sucedió con Darío).

O bien los apedrean y terminan
arrojándose al mar o con cristales
de cianuro en la boca.
O muertos de alcoholismo, drogadicción, miseria.
O lo que es peor: poetas oficiales,
amargos pobladores de un sarcófago
llamado Obras Completas.

J.E. Pacheco

7.5.03







AMARANTA CABALLERO


"La poesia visual no és dibuix, ni pintura, és un servei a la comunicació"
Joan Brossa




OBSERVANDO DETALLES CON LUPA


Los efectos y alcances de las palabras están determinados principalmente por la magnitud, el riesgo y la vulnerabilidad de la lengua, o simplemente de la mano que las escribe.

6.5.03




TODAVÍA ALLÁ



La intensidad es la medida con que resumo mis viajes. Los mentales, los astrales, los geográficos y los no geográficos. Estoy allá recordando que me sé aquí. Intensidad: inconsciencia de las palabras.

5.5.03



CITA


Vivir es escribir con todo el cuerpo.

Vicente Quirarte

2.5.03



CIUDAD DE MéXICO



Desde el centro de esta ciudad, mi centro, se reordena, se desdobla, se construye enorme.

30.4.03




SIN CAFÉ


El mejor exorcismo es la conversación clara, pausada y amena, con cada uno de nuestros demonios.

29.4.03


ASALTO


...Y con la lengua tocar el párpado, después, secuestrar tu pupila.

27.4.03



OJOS CERRADOS


¿Para dónde se voltea cuando el panorama es justo lo que no se quiere ver?


BIEN BRUJA



Ella no acaba de entender que los precios que hay que pagar cuando se trata de amores, además de desfalcarla, la asesinan.

24.4.03



VACANTES


Yo también iré de viaje por estos días. En mis pupilas no hay lugares.


DE VIAJEROS


Por estos días ando de viaje. Sentada en la pupila izquierda de un joven nómada, dirijo su mirada hacia lugares clave. Escenas clave. Luces, atardeceres, amaneceres, lluvias, palabras, personas y piedras clave. El joven nómada varias veces a llevado su mano cerrada, en puño, para aliviarse la ligera comezón que le producen mis cabellos en su ojo. Y sí, ha llorado un poco. (Aunque creo que llora en realidad por el recuerdo claro y rubio de sus viejos amores). Por suerte el lagrimal de su ojo derecho trabaja más rápido que el del izquierdo, donde voy sentada. Desde donde yo, manipuladora, quiero enseñarle las cosas que sé y que él no ha visto. A veces bizquea. Y creo que piensa que está mareado, o que bebió de más. Entonces saca un cigarro y arquea la ceja de nuevo, sin darse cuenta del gesto característico que me enamora. Por suerte, me enamora, sólo el gesto.

Cuando el viajero vuelva, no me extrañará que traiga un parche en el ojo, como buen pirata que parece ser. Tampoco va a extrañarme que me encuentre hinchada de agua salada, por haber bebido demás algunas lágrimas ajenas.

23.4.03



DETALLE



Tenía que ponerle la mano en la cintura. Abrazarle para que supiera (aún en el sueño) que alguien estaba ahí. Pero lo único que hice fue pasarle la yema de mi dedo índice por la línea que, era su espalda, que a la vez era la silueta, y al final otra vez una línea. Despacio. Respetando esa inercia que se produce entre los cuerpos que aún no se reconocen. Su espalda hoy me sabe.

10.4.03





MONTREAL 1994



Désespéré

Les joies nocturnes d'un somnambule nu
Sont les oies blanches qui chantent le nord la nuit
Quand au printemps la terre fait mentir les désespérés

Il écoute bien sage sur une pierre saillante
Refroidie par le vent du large serti de feuilles de menthe
Ignore-t-il qu'en son âme ce trouve un désespéré?

Si le jour est sans discorde
S'il est heureux comme il le dit
Si le jour est sans désordre pourquoi fuguer la nuit
Comme un désespéré ?

Chanter les oies chantées sans tumulte
Chantez que sa peine ne soit pas d'être un adulte
Chanter les airs les amours de Borée
Pour se désespérer
Pour tous les désespérés

Désespéré






Daniel Belanger









"NO HACE FALTA SUBIRSE A LOS SUEñOS DE OTROS. CADA QUIEN TIENE SU NOCHE. HAY SONÁMBULAS E INSOMNES QUE POR LAS MADRUGADAS PREPARAN EL Sueña-vú."



Esta fue la pinta que encontró Amaranta Caballero en la pared del hotel donde vió a Lucinda-Mayra-Agnes la noche anterior. Amaranta llevaba en la mano izquierda una rama ligera, recién cortada, de flores de jacaranda. Traía también los zapatos cobalto, el cabello suelto y la visión consumada del Insectarium. Ese templo en el norte, donde las mariposas no saben que son libres.

– Mayra, ¿dónde estás?

– Agnes, necesito hablar contigo. Es urgente.

– Lucinda, tengo extraviada una parte del Manual, ¿la tienes tú?


Fueron las tres preguntas que inmediatamente le sucedieron a la lectura de las líneas que en rojo y escurriendo aún, frescas, le hablaban desde la pared. No supo si el olor a papel quemado que llegó de pronto era el anuncio de un probable infierno, o si se trataba simplemente de un juego del verano. Se quedó pensativa, casi ensimismada. Siguió andando y abrió la puerta del hotel.

– ¿En qué habitación se encuentra Agnes Pierce-Juárez? Sé que no se ha ido.

Dijo Amaranta, una de las Caballero, con la voz más pausada que pudo, mirando al hombre que se encontraba de espaldas, acomodando los periódicos del día. El hombre dejó de moverse. Se levantó quedándose de espaldas. Respondió:

– En efecto, no se ha ido.





9.4.03




NUESTRO VERANO DEL '78







...En fin. Padezco también, igual que muchos bloggers, alexitimia, y lucharé contra ella viviendo y escribiendo. (Esa palabra, aunque psiquiátrica, me la enseñaste tú). *




Tengo tres hermanos que amo. Uno de ellos siempre ha sido el modelo a seguir, independientemente de ser el menor de los tres primeros hijos donde se supone, yo soy la mayor. Mi hermano aprendió a leer y a escribir antes de cumplir sus tres años. Mi hermano siempre ha sido sumamente inteligente y maduro. Aunque suene irónico pero siempre ha sido el paciente. (Él es médico y estudia la especialidad en psiquiatría). Él de mirada penetrante (herencia de mamá) todo el tiempo sabe escuchar y detectar el momento en que los demás queremos preguntarle algo. Él siempre todo lo sabe. No sé cómo pero todo lo sabe. Una anécdota familiar muy contada es que mi otra hermana que amo, la que en la foto vemos sentada a la derecha, le preguntó (ella cursaba primero de primaria y tenía que resolver sus primeras tareas escolares en la eternidad de la tarde):
– "Paquillo, ¿cómo se escribe la Ja de jamón?"

No he podido aún dejar de maravillarme con el recuerdo de su voz, contándome sobre la primera vez que ayudó a una mujer a dar a luz. O la felicidad familiar que vivíamos cada vez que llegaba, en silencio y cuasi encorvado, con un nuevo "reconocimiento" bajo el brazo. Una vez cuando aún vivía en casa de mis padres, rapté a mi hermano para ir a tomar juntos cerveza. Bebíamos sí, pero cada quien con su grupo de amistades. Esa vez quise brindar con él. Nos divertimos mucho y al volver a casa recibí cual escudo protector los regaños múltiples por llegar el par de madrugada y con hipo. Ayer, siete de abril fue su cumpleaños número 27. Él se encuentra en un infierno verde, rebosante de vida. Desde esta frontera hasta sus ojos. Lo abrazo. Lo beso.




* Líneas de mensaje recibido hoy, desde Villahermosa, Tabasco. De las manos de un Caballero, Prado.




ME ESTRESÉ







MÉSTRESE, (MES 13),
Talleres Gráficos Vencedor, S.A.
Tinta sobre papel cebolla,
4 x 7 cm, 2003.



8.4.03








April Come She Will (P. Simon, 1965)



April come she will
When streams are ripe and swelled with rain;
May, she will stay,
Resting in my arms again.

June, she'll change her tune,
In restless walks she'll prowl the night;
July, she will fly
And give no warning to her flight.

August, die she must,
The autumn winds blow chilly and cold;
September I'll remember
A love once new has now grown old.






Cuando de niña me ponía a revisar las carátulas de los Lps de mi mamá y mis tíos, llamaba mucho mi atención la pierna larga y delgada de la Sra. Robinson, que cruzaba, sedosa, la portada entera del vinil de 45 revoluciones. Esa portada también me dejaba pensando en qué hacía ese muchacho al fondo con cara de susto, a la espectativa. Siempre pensé que algo ahí estaba por suceder. Más grande, pre-adolescente cuando por primera vez ví The Graduated, me enamoré de Dustin Hoffman y en cada muchacho tímido que conocía, quería encontrar un Benjamín apasionado y abstraído de la realidad. En pocas palabras: Ido. Y sí, encontré muchos idos pero ningún apasionado.

Las voces de Simon & Garfunkel no las escuché más que en The Sound of Silence y la foto sesenterísima del dueto me hacía pensar que en esas épocas, para muchos, seguramente fue maravilloso ser joven. Claro, hablaba desde mi ingenua perspectiva de estudianta de colegio de monjas, en provinciana y barroca ciudad mexicana. Esta canción en este disco, es mi favorita.

3.4.03




EL CUARTETO LIVERCOOL


Hoy me dan la sorpresa de que cuatro jóvenes se unen para formar el Nowhere Blog Front. Concertando los primeros posteos, David Lemon aguarda la respuesta requinteada del joven Nicolás Harri-sun desde algún punto del mundo que es ningún lugar. El jovencísimo Lemu Starr al igual que Jorge caMcCartney, esperan el momento crucial para, con sus palabras detonadoras, iniciar la charla.

1.4.03



DE AñORANZAS


Una de mis locuras personales más característica es que sigo dándole importancia enorme al pasado. No me molesta estar "out" en lo absoluto. No pienso que valorar la memoria sea insano. Pienso exactamente lo contrario. La memoria es el único tesoro humano. Por ello, excavar en sus baúles es para mi un acontecimiento placentero, delicioso. Es también un sístole y diástole. Casi como el de aquí abajito. Ah! La memoria. Ejercicio incorruptible.