(Y de cómo siempre será un placer negociar con usted).
(ë)ACP
/ Publicado en PANGEA. Universidad Intercontinental.
Tenemos de entre todas, magníficas piedras. Sin hablar aún de formas, mejor digamos agárico, silicato, alúmina o magnesio. Digamos cuarzo, feldespato, granito. Digamos todo esto para luego, sí, decir: poliedro. Voy a describirle las propiedades de estos ejemplares únicos. Apagaré el foco de esta habitación para que usted las observe detenidamente a través de la luz de la linternilla que suele ser más directa. Verá entonces las pequeñas vetas o el paradigma de cada roca.

I
Piedra de Los Sueños ( € 7 000 )
Siga la línea curva que atraviesa a esta roca en su cara frontal. Observe con detenimiento la veta en color dorado que muestra la piedra en su esquina izquierda. Por ahí se determina la afluencia con la cual usted podrá soñar. Al ser poseedor de esta piedra no debe temer la deshumanización de su ser mientras duerme. No habrá jamás sueños vacuos. No habrá más momentos sin sentido al despertar. Dígale adiós al pasmo. Justo en la vigilia, al apretar la piedra con su mano tendrá garantizadas y a todo color, las imágenes más puras del inconsciente.

II
Piedra de La Valentía ( € 6 900 )
Entre los trazos distintivos de esta piedra, usted puede notar el contraste tonal entre sus varios lados. Lo cual nos explica las cantidades de feldespato al que se atribuye el mayor porcentaje en la composición de esta roca. Vigor y entereza son las cualidades menores a las que usted puede aspirar al ser poseedor de esta piedra. Se habla de gallardía absoluta en cualquier concepción o ejecución de brillantes ideas. Es recomendable que si usted decide adquirir esta roca, piense en la inequívoca combinación que puede obtener al comprar también la piedra de la inteligencia. Usando las dos, tendrá resultados sublimes.

III
Piedra de La Inteligencia ( € 6 900 )
Parece increíble el hecho de que a través de una sabia y aglomerante fusión original de minerales, usted pueda llevarse una de las capacidades –en trágica desaparición– del ser. Y al decir llevar, estamos hablando de tener bajo su disposición y deseo único, el poder y empleo para aumentar la potencialidad intelectual en cada una de sus ideas, conceptos, actos, hábitos e incluso emociones. Lo sublime llega siempre y cuando usted logre comprar al mismo tiempo, la piedra de la valentía. No hay roca que valga por dos.

IV
Piedra de La Infancia ( € 6 700 )
¿Recuerda usted el momento más feliz de su existencia? ¿Recuerda la primera vez que usted dijo sí y no al mismo tiempo? Ahora deténgase a observar las sinuosidades de este maravilloso poliedro mineral. Recorra con la linternilla los barrocos bordes. Toque, si lo desea, con la yema de su dedo índice la textura y formación. Detenidamente y de a poco, al pasear la vista sobre esta roca, usted podrá revivir la intensidad ingenua, transparente y precisa de la crueldad. Esa maravillosa manera de ser ambigüo, sin doler.

V
Piedra de La Memoria ( € 6 500 )
Escalofriante resulta a veces el poder de recordar todo. Escalofriante igual resulta a veces el olvidar. Entre las arrugas de esta tela –sábana– donde esta piedra descansa, usted hizo ya una marca. Tatuó un recuerdo. Aún siendo tinta invisible, el tatuaje hecho está. Ponga toda su atención en los brillos diminutos de esta roca. Así, como estos pequeños flashes que ve y los cuales se modulan al contacto con su mano, usted puede activar, o no, sus recuerdos: La experiencia. Más que una alteración, usted puede precisar hasta qué momento o no provocar las dosis de saludable escalofrío.

VI
Piedra de La Verdad ( € 6 300 )
Al abrigo de fecundas aleaciones entre la piedra filosofal y la piedra de la locura, bajo el cuidado experto de alquimistas, los procesos de presión y temperatura en sedimentos corroboran que esta piedra mantiene íntegra la idea platónica de la verdad. Obsérvela. La metamorfosis entre las piedras antes mencionadas da por resultado este único ejemplar. Lo cierto es que, sin tergiversar, el ser propietario de esta roca puede situarlo en incómodas, aunque propicias, situaciones.

VII
Piedra de La Libertad ( € 70 000 )
Implícita de aves, alas, vuelos, rutas, la historia de esta piedra se ha mantenido intacta en los misterios del universo paralelo. Es por ello, que el adquirirla lleva consigo el riesgo de activar la sublimación necesaria de mente y cuerpo para poder atravesar de la dimensión terrena hacia la espiritual. La condición a este relevo único es mantenerse alerta y despierto cada segundo que pasa. Es una piedra muy peligrosa. Al adquirirla debe firmar el contrato de deslinde de responsabilidades con la actual propietaria. Manténgase la roca expuesta a la luz solar diariamente aún a través de la proyección lunar.

VIII
Piedra de El Color ( € 6 250 )
Contrastes, volúmenes, claroscuros, luces y sombras. Incluye además todas las variantes de la luz y el privilegio de ser partícipe en la observación compartida del nacimiento de un nuevo color. ¿Pensaba que este asunto de vivir era sólo en blanco y negro? Pues aquí la tiene: una nueva opción condensada en esta única roca.

IX
Piedra de La Mentira. ( € 70 500 )
Cierre los ojos. Es preciso que antes de observar toque con la yema del índice derecho la superficie y perciba la temperatura de la piedra. Concéntrese. Escuche a su sexto sentido sin demeritar cualquier asomo de alerta. Una vez habituada la yema de su dedo a la temperatura mineral, abra los ojos. Vea lo que tiene enfrente de usted. Puede apagar y encender la luz de la linternilla cuantas veces lo desee. Usted tendrá frente a sí exactamente el mismo asunto pétreo. Podrá determinar entonces si la realidad siguiente es o no conveniente para usted. En caso de necesitar más tiempo, puede reflexionar,
–piedra en mano– mientras disfruta de continuas abluciones en baño turco.
Es aquí cuando levanto la mercancía. Guardo el dinero recibido por cada piedra. Doblo la sábana-tapiz y con ella, todos los tatuajes inscritos con tinta invisible. Apago la linternilla, cierro el maletín. Prendo el foco de la habitación y desconecto la luz infrarroja. Usted en silencio escucha mis pasos hacia la puerta. Antes de salir, regreso, extiendo mi mano mientras le digo: Ha sido un gusto y un placer haberle robado… de nuevo.








































