30.1.03


BERTOLT BLOG


Hay hombres que escriben un día y son buenos.
Hoy hombres que escriben un año y son muy buenos.
Hay hombres que escriben muchos años y son mejores.
Pero hay los que escriben toda la vida, esos son los bloguistas.


EL CUARTO DE LA AZOTEA


Tenía siete años. Eran las tardes de 1980. En la casa de mis abuelos que era donde vivía entonces, había un cuarto en la azotea que poco a poco, con el tiempo, se había convertido en desván. Pero era un desván increíble. Tenía una cama enorme con una nube por colchón. Había un ropero liso, sin luna, del siglo antepasado donde guardaban los vestidos largos y negros de mis bisabuelas (tuve tres, Micaela, Luz y Anselma). Ahí también, entre los cajones y ropajes había unas pequeñas libretitas donde ellas escribían las cuentas con los números del gasto semanal. Hay escritas líneas como esta: Carne diez centavos, arroz tres centavos, cebolla y ajo dos centavos, viandas un tostón. La palabra que más me gusta como se ve escrita es Leche. Con estupenda caligrafía Palmer, de la que enseñaban en los Colegios de Monjas. Por supuesto cada página lleva a manera de emblema inicial un V.M.I. también en caligrafía perfecta. Son las siglas de Viva María Inmaculada. (¡Válgame Dios!). En los cajones me encontré desde monóculos (en diseños femeninos) hasta un par de gemelos que usaban en sus esporádicas asistencias al Teatro Juárez, en la ciudad de Guanajuato. Muchas bolitas de naftalina que mi abuela y mi tía le ponían a los cajones, eran mi antojo supremo. Una vez creo que alguna me llegué a comer. Había miles de estampas con grabados religiosos, verdaderas joyas de papel alfilereado. Había libros de religión en francés, pequeñitos, oscuros, como queriendo pasar desapercibidos. Misales que les cabían en la palma de la mano. Había muchas cartas y sobres con timbres sellados. Había fotografías casi daguerrotipos. Había colgados disfraces y sacos de marinero, no se cómo llegaron ahí pues en la familia nadie tenía aventuras con el mar. Y no casan tampoco con las fechas en que en Guanajuato erigieron el faro pues eso fue apenas en los años treintas del siglo pasado. Había varios santos sin ojos y muñequitas de porcelana, casi todas calvas, sólo como dos de ellas tenían cabello y era natural.

Junto a la nubecama había pilas de revistas Life y libros viejos. Toda clase de muebles rotos pero que por alguna amorosa razón no querían deshacerse de ellos, estaban distribuídos por el cuarto sin aparente orden, y todo dentro de un caos perfecto. Había una ventana que permitía que las cosas no se humedecieran demasiado y por donde entraban las pequeñísimas partículas de polvo inatrapables, las que yo veía cuando me acostaba en el suelo de ese cuarto. Horas duré tratando de perseguir sólo con los ojos las partículas de aquéllas tardes. En una de las paredes había también un dibujo a carboncillo de la cara del Ché, la réplica de la foto de Korda. Uno de mis tíos, en sus épocas rebeldes lo había dibujado como para hacer acto de posesión del cuarto. No era guerrillero pero llevaba el pelo largo. Pues sí, mi tío fue joven en los sesentas. Por cierto, su berrinche mayor con mis abuelos fue cuando le negaron el permiso para ir al concierto en Avándaro. Jajajaja me da risa pensar que les pidió permiso. Pero bueno, aquellos eran otros tiempos y mis tíos no eran en realidad desobedientes. Me hubiera gustado que hubieran preferido a los Rolling Stones que a los Beatles, pero ni modo.

Entre las revistas y libros había una caja con cuentos e historietas. Nunca me importó haberlas releído varias veces, subí a ese cuarto con verdadera devoción casi hasta mis doce años. Vidas Ejemplares, Memín Pingüin, Vidas Ilustres, Canek, Lorenzo y Pepita, Lágrimas y Risas, La familia Burrón. En fin toda clase de historietas que aparecieron e hicieron auge a mediados de los años cuarentas en México. Recuerdo que con el tiempo, lo que al principio me deslumbraba, luego me provocaba risa imparable, al grado de que en las meriendas familiares mis hermanos y yo en paroxismo hilarante, casi moríamos ahogados con el pan y la leche, al recordar los dramones de estos cuentos y compararlos con la Atalaya de los Testigos de Jehová, que domingo a domingo nos llevaban a fuerza, a la puerta de la casa.

En fin, todo esto porque hace rato me encontré con la sorpresa de la editorial Porrúa. Encuadernaron varios de los cuentos de la Familia Burrón de Gabriel Vargas. Son hasta ahorita cinco tomos. Los ví, pensé que mejor seguía buscando alguno de Baudrillard (en español), o por fin ya me compraba el tercer tomo de Proust para continuar entendiendo el desmenuzamiento de las cosas y la forjación certera de los celos. Pero algo me picó en los ojos. Algo hizo que me llevara la mano en puño para tallarme un poco. Sería quizá toda la "literatura" barata con que me divertí cuando niña. Sería tal vez la negación de otros tiempos. No, no estaba llorando. Solamente creo que por fin, se me detuvo ahí, por entre la pupila y las pestañas, una de aquellas partículas de tarde.

29.1.03



DE COMEDIAS Y TRAGEDIAS


En este teatro de la vida, todo mundo tiene su papel (algunos solamente de baño, por cierto).


MONTEBLOGSO


Y cuando despertó, su Blog todavía estaba ahí.


MARCAS REGISTRADAS


¿Fosh es lo mismo que Bux?


Y EN SON DE BUSH:


La Guerra.




EN SON DE PAZ


Ya lo decía yo, tenían que ser un par de brujos. Saludos de una colega, una mexicana que es toda una Brujer.

ACLARACIÓN


Al Blog yo sí me lo tomo muy en serio, siempre y cuando sea on the rocks.


PARIENTE LEJANO, IDEAS PRIMAS

La otra tarde, convermessengereando con Jorge Camacho (por vez primera), le decía que era extraño cuando se platica con varias personas a la vez, a través de diversas ventanas. Él me decía que por lo general tiene siempre tres ventanas abiertas, esto es, tres conversaciones chatídicas al mismo tiempo. Yo le hablé entonces, un poco acerca de mi Teoría del Ventrílocuo. Pienso que uno se transforma en ventrílocuo al poder charlar con varias personas a la vez, con distintas “voces“, distintas tónicas, diversos temas y variados estilos. Es riquísimo el chat. Cada ventana realmente es un Titino. Cada ventana permite hablar. Hoy cuando visitaba la Bitácora de Paso, me encontré con la sorpresa de que un hombre muy serio había abierto por fin su blog. El hombre serio, al cual yo pensé se lo habían llevado los extraterrestres vía abducción cuando vino a Tijuana, es también un pariente lejano, lejano, lejano, lejanísimo. Y la sorpresa más sorpresa fue ver que abrió su blog, con una línea donde sintetiza mi teoría del ventrílocuo. En nombre de la bloga banda y de la comunidad extraterreste de la Nave Nodriza le doy la bienvenida al Limbo.

28.1.03



LECTURA


Antología de Poesia Bajacaliforniana
(Mark Weiss, Harry Polkinhorn, compiladores)
7:00 p.m.
CECUT

Luego la noche...


¿?


El Rostro.
Un inquilino
que no conocemos.


TRALARÍ TRALARÁ


No es lo mismo una provocación que una provo-canción. Yo sólo canto bajo el agua.


COPY & PASTE SUCEPTIBILÍSIMO

Transcribo estos dos párrafos que me encontré en una página titulada: La Mentira. Irónico el asunto entonces.

Propensión a las revelaciones

Hay épocas en las que uno tiene una notable propensión a encontrar revelaciones.
Sale a dar una vuelta y ¡zácate! Tropieza con ellas como si fuesen piedras, monedas o mondas de plátano.
Entonces sobreviene el satori (experiencia espontánea de iluminación)
Así nomás, güey. La cosa más natural del mundo.

La estructura de los posts, la extensión de éstos y su frecuencia nos revelan el grado de obsesión del autor por el blog. Y, sin duda, la manera de escribir habla por si misma: nos revela la personalidad del bloguero. Ya no se diga el contenido de los blogs: ventanas abiertas a los cerebros. Pero hay algo, unas pequeñas cifras que se unen a cada post y que hacen que el blog se asemeje a una cámara secreta en la vida de las personas: la hora del post. La hora dice acerca de su autor, más que todos los posts juntos. >>>

Tijuana Bloguita Front ya celebra contubernios.
Agárrense los machos, pues.

Escrito alrededor de las 30.11.02



Y además:


Amaranta Caballero está enamorada de todo el mundo. Es gravísimo, teniendo en cuenta que además, ha sido dotada de lirismo empírico.
Cuando se le acaben los amores platónicos, seguirá con los aristotélicos e, inevitablemente, la peste nos alcanzará a todos. Avanza, implacable y tenaz como acostumbra a ser ella. Ocurrida la lluvia de leónidas, los pájaros se quedaron en nuestros alambres. Solo huyeron fugazmente las liebres. Ella derramó tinta sobre este blanco. Hoy.


Quien escribe La Mentira...¿es una mentirosa o un mentiroso? ¿Alguien sabe y es sincero?
Chale, mis amores amarantados no tienen nada que ver con la peste bubónica, lo juro.





LA MUJER PERFECTA


A los hombres les fascina, su vagina es tan estrecha
como su mente.

27.1.03



PSST, PSST...

También por aquí se puede mirar de soslayo.



DE GENIOS Y FIGURAS


Los genios, de acuerdo a sus niveles de arrogancia y de calidad humana, pueden transformarse en Vacas Sagradas o en Vacacacas Sangronas.


GURÚ EN DECADENCIA

Mi gurú auguró su muerte en un tugurio: Golosamente ahogado. Quien en otros tiempos fuera cultural, hoy el gurú, me suena gutural.


"CADA BLOG ES UNA PATRIA"

Haz Patria, escribe en tu Blog.


NARCISA


Escribo para saciar mi ego.


NARCISA INCRÉDULA

No veo reflejo alguno.


NARCISA ALARMADÍSIMA

Me gusta ver las ondulaciones del agua cuando lanzo guijarros.

25.1.03



DE PUPILAS Y OTRAS CIUDADES
a D.M. en su D.F.


Tengo un conocido que hace algunos años hizo su doctorado en la ciudad de Trieste. Me contó alguna vez de los sublimes paseos por los astilleros, y de como las tardes se deshacían junto al rumor del agua y de las voces de la gente. En una de esas charlas me contó como ese lugar era hermosamente callado.
—Casi no hay niños. Me dijo.
Yo pensé entonces que Trieste era quizá una ciudad muy triste, Triestemente triste. Ya sé que una no puede andar calificando el estado de ánimo de las ciudades así como así. Pero las calles sin niños creo que son como flores sin color. Comida sin sal. Hay días en que extraño a morir mi laberíntica ciudad. Guanajuato surreal. Sólo que la última vez que estuve ahí, hace menos de un mes, me dio una pena enorme saber que habían cerrado la única librería donde a veces se encontraba algo decente para leer. También pensé entonces que la ciudad se me transformaba en algo difícil de creer, difícil de accionar. Evidentemente no son las ciudades, es una. Pero si se llega a la conclusión (¿sabia?¿detestable?) de que llevamos ciudades dentro, entonces podríamos pensar que ese par de satélites que algunos llaman pupilas, serían las lunas idóneas para desde nuestra ciudad interior ver transcurrir la noche, sin aburrirse.