30.10.03

ANIVERSAURIO


Hoy este espacio cumple un año.

28.10.03

LO EXTRAÑO ERA LA LUZ


Abrí los ojos. Despertar en domingo a las once de la mañana no era lo extraño. Lo extraño era la luz. La habitación fue inundada por el ámbar (donde indefectiblemente yo era el mosco). Mi cuarto: resina fósil. Líquido. Plásmico. Gelatinoide. No quise levantarme, a veces esas presencias y espasmos de la luz pueden hacer que me quede horas observándola mutar por la ventana. Ya ámbar. Ya anaranjado. Ya entonces y aquí: el amarillo.

Me arrancaba parsimoniosa la resequedad en mis labios. Breves y dolorosos pellejos que de mi labio superior eran despegados. Pensando sin pensar. Mientras los ojos lentamente secaban, pétreos y absortos.

Ida.

Alcancé con la mano un libro. Con un final espléndido y enmedio de esa luz morosa, entonces, amplié mi campo de batalla.

Y luego, aún así, el asombro: Un sol rojamente rojo.

Y luego, aún así, la infancia: Sueños donde tres lunas, seis soles y cinco planetas se encontraban demasiado cerca de la Tierra.

Y luego, aún así, el espasmo: Un sol enorme. Lunar cancerígeno.

Y luego, aún así, el silencio: Sólo las aves y sus aleteos detenidos. Cámara lenta. Las palomas y todos sus reflejos en sólo un azul. Un reflejo añadido de la cavidad opuesta del cielo. La pátina metálica sobre todos los colores.

Y luego, aún así, el todavía: La nube densa sobre nosotros.

Y luego, aún así, el filtro: Para encontrarnos reminiscentes dentro de una fotografía. Yo, el amarillo lejano de los siete años.

Y luego, y siempre así: Sobre nosotros, tras nosotros, junto a nosotros, dentro de nosotros: La Ceniza.

25.10.03

EN VOZ baja JUNTO A TU OÍDO



Ayer el Sol se contrajo:


(Las tormentas magnéticas algo me dijeron):


Una Mujer Roja anda entre la nieve. La nieve tras su paso se derrite.

Panecillos árabes de sabor inmaculado. Tenue, mi lengua.


Hoy, mis manos extrañan tu nombre.


El Amor (esa idea) sigue mareándome. Y aquí puntual: un mareo

me

sostiene.



Me embriagas desde donde estés, (y esto es, desde dentro de mi).

Mi amor es el reflejo. Tu amor soy yo. Tú mi espejo.

Y el Sol: Héroe sin eco.

Tú : el impulso eléctrico : Yo : Magnética .









24.10.03

DE TRASHUMANTES


Café con piquete fue uno de sus primeros textos que leí. Me iluminó. Entonces todavía el semanario de conocido periódico mexicano nos llegaba a las manos domingo a domingo. Entonces él ya se reía de casi todo -como los viejos conservados en sabiduría-. De esto hace diez años. La Casualidad, las Diosas, el Azar, tuvieron a bien un día ponernos frente a frente.

No debo hacer memorias. Dicen que mata.

No debo hacer memoria, me moriría.

Entonces me moría de asombro. Hoy también.

Memoria: Muerte en copretérito.

Nos fuimos a tomar café desde las cinco de la tarde hasta las doce. Su autobús y un parque partieron a rutas desconocidas. Entonces las tardes guardaban para sí palabras y miradas soslayantes. Los callejones de esa ciudad que también soy, albergaban grillos:pedacitos sonoros de noche.

(Es en esos callejones donde se graban los ecos de los ladridos de todos los perros y los llantos hipócritas de todas las plañideras beatas).

Esa charla se convirtió en una historia sin nombre. Como Cuando La Última Luna Llena. Esa conversación aún no termina.

ALFORJA XXV
Verano 2003

LOS POETAS DE DIOS



Hadewijch de Amberes, José Vicente Anaya, Alejandra Atala, Hildegard von Bingen, Ernesto Cardenal, san Juan de la Cruz, santa Teresa de Jesús, fray Luis de León, Blas de Otero, Mohammad Djalal ud Din Rumi, Yunus Emre, José Luis Galván, Shams-ud-din Mohamed Hafiz, Kabir, Omar Ibn Ibrahim Khayam, Oskar Wladislas de Lubicz Milosz, Aglae Margalli, Juan Martínez, Thomas Merton, Milarepa, Ramón Otero Sans, Luciano Pérez, Becky Rubinstein F., F.Fernando Ruiz-Torres, Sa'du'd-din Mohammad Shabistari, Javier Sicilia, Angelus Silesius, Patrice de la Tour du Pin, Concha Urquiza, Fernando Valera, María Vázquez Valdez, Lanza del Vasto

Miscelánea:

Roberto López Moreno, Florence Olivier, Feliciano Sánchez Chan, Vuc Stefanovic Karadizc


Crítica de la Poesía y de los poetas de México:

Evodio Escalante


Reseñas de:
Arcenia Soriano Marín sobre Víctor García Vázquez
Guillermo Carrera sobre Ludmila Biriukova
Martín Mérida sobre Fonz de Tanya

**

Ejemplar: $80.00

Suscripción Anual:$280.00 (cuatro números)
Nacional: $320.00
Internacional: $470.00

Más información: amaranoia@hotmail.com
ÉSTE ES UN AMOR

Éste es un amor que tuvo su origen
y en un principio no era sino un poco de miedo
y una ternura que no quería nacer y hacerse fruto.
Un amor bien nacido de ese mar de sus ojos,
un amor que tiene a su voz como ángel y bandera,
un amor que huele a aire y a nardos y a cuerpo húmedo,
un amor que no tiene remedio, ni salvación,
ni vida, ni muerte, ni siquiera una pequeña agonía.

Éste es un amor rodeado de jardines y de luces
y de la nieve de una montaña de febrero
y del ansia que uno respira bajo el crepúsculo de San Ángel
y de todo lo que no se sabe, porque nunca se sabe
por qué llega el amor y luego las manos
- esas terribles manos delgadas como el pensamiento -
se entrelazan y un suave sudor de - otra vez - miedo,
brilla como las perlas abandonadas
y sigue brillando aun cuando el beso, los besos,
los miles y millones de besos se parecen al fuego
y se parecen a la derrota y al triunfo
y a todo lo que parece poesía - y es poesía.

Ésta es la historia de un amor con oscuros y tiernos orígenes:
vino como unas alas de paloma y la paloma no tenía ojos
y nosotros nos veíamos a lo largo de los ríos
y a lo ancho de los países
y las distancias eran como inmensos océanos
y tan breves como una sonrisa sin luz
y sin embargo ella me tendía la mano y yo tocaba su piel llena de gracia
y me sumergía en sus ojos en llamas
y me moría a su lado y respiraba como un árbol despedazado
y entonces me olvidaba de mi nombre
y del maldito nombre de las cosas y de las flores
y quería gritar y gritarle al lado que la amaba
y que yo ya no tenía corazón para amarla
sino tan sólo una inquietud del tamaño del cielo
y tan pequeña como la tierra que cabe en la palma de la mano.

Y yo veía que todo estaba en sus ojos - otra vez ese mar -,
ese mal, esa peligrosa bondad,
ese crimen, ese profundo espíritu que todo lo sabe
y que ya ha adivinado que estoy con el amor hasta los hombros,
hasta el alma y hasta los mustios labios.
Ya lo saben sus ojos y ya lo sabe el espléndido metal de sus muslos,
ya lo saben las fotografías y las calles
y ya lo saben las palabras - y las palabras y las calles y las fotografías
ya saben que lo saben y que ella y yo lo sabemos
y que hemos de morirnos toda la vida para no rompernos el alma
y no llorar de amor.


Efraín Huerta

22.10.03

RITMOS



Afuera ladran perros. Mientras, veo las fotografías de un auto levitando, de un sahuaro ingenuo, de un hombre a contraluz del azul finísimo y entonces, salta un sonriente Adán desnudo de otra foto más; "El Solitario" es un peñasco que habita esta casa. Afuera también ladra Xolo. Abajo el vinil. (Yo a Tico ni lo conozco). Pero escucho a Cita y a sus Muñecas Rotas, escucho el Manual para Héroes y Canallas mientras alguien me hace bromas cabulescas. Sabines me mira fijamente desde un cuadro en lo alto. Afuera ladra Xolo. Un escritorio pulcro y demasiado en orden sostiene mis manos. Y dice que son largas. Llega El Personal y el aroma del Arándano. Oigo apenas una conversación donde se habla de la Baja Sur y veo fotos de un hombre en rojo sobre la piedra. Ru pes tres. Un par de infectísimos (he de aclarar que infectísimos es en un tono de cariño absoluto) acaba de asaltarme (cámara digital en mano con dedos y yemas y huellas digitales -que son mejores que la primera-) y yo les sonrío y los quiero y me sonrío y los acuso y les sonrío y me acarician a través de su compañía diáfana.

Los ritmos en esta casa son los de una ciudad entera. Y yo sigo mirando hacia abajo. Desmenuzo.
DE INTENSIDADES

La Nostalgia también está a merced del Olvido.
A MERCED DEL OLVIDO
Arturo Meza
La Sangre de los Angeles (1995)


Entre tu piel y mi piel hay un abismo insondable
Está la historia del cosmos, están los muertos de todos
Están los muertos sin tumba que somos todos nosotros
Entre tu amor y mi amor hay una espina dorada
Entre mi sombra y tu luz hay un arcano perdido
Entre tu aura y mi exilio está el perdón de los cielos
Entre mi pueblo y tu pueblo hay un cruel laberinto

Memoria al vacío que huele a soledad
Y sabe a miedo en la boca cuando no hay alimento
Memoria al vacío que huele a soledad
Y sabe a miedo en la boca cuando no hay alimento

El andrógino parido en dos era un canto secreto
Un ángel la hizo entonar y nos vinimos con él al desierto.

A cruzar la frontera, al desierto,

Alguien nos puso en la frente un sello terrible.

Sumaron la cuenta perfecta y nos dieron la tierra.
Esfera de polvo que gira al compás del destierro.
Polvo de huesos podridos de viejos vampiros.
La lengua sagrada la fuimos perdiendo.

Todos hablamos la lengua maldita de Babel.

Memoria al vacío que huele a soledad.
Y sabe a miedo en la boca cuando no hay alimento.

Los ángeles cerraron las puertas del cielo.
El sello es una cruz con la sangre del cordero
La geometría se quebró y enmudecieron los cantos

Cada quién despertó en el sueño de un loco
Y esos locos van viajando a la región del silencio

Todos somos carceleros del dolor de los otros

Todos somos espejo de la mentira de todos

El anciano del tiempo se arrojó a los abismos
Sin su libro de sueños nos quedamos perdidos
Sin rostro, sin rostro a merced del olvido, sin rostro

Memoria al vacío que huele a soledad
Y sabe a miedo en la boca cuando no hay alimento.

A veces se oye el crujir de los cielos
A veces se ven las estrellas

A veces yo recuerdo el mar, he llegado a soñar con tu nombre
Sabes que vivo y que muero en un ciclo terrible.

Voy a romper las membranas del sexo divino
Voy a beber de la copa más amarga del cielo.

Miraré por encima de las estatuas de sal.

Voy a quedarme despierto cuando todo se acabe

Sólo para verte, sólo para verte.

17.10.03

EL CLIMA EN MI CABEZA:


Lluvioso y a 1°.

16.10.03

DE GRANDES

Almudenearse: Cumplir las edades (todas y cada una) de Lulú.




DE VUELOS Y VISIONES


Hoy se apacigüó el olor del salitre, y la neblina, recatada, no hizo casi ningún aspaviento. Vi un par de gaviotas volando muy despacio casi al ras del agua pacífica del océano. De repente, el acto de volar se me hizo cómico. Esas dos aves blancas estaban suspendidas (nada más) en el aire. De hecho puedo asegurar que ni movían las alas. Sólo estaban ahí. Deslizándose. Me hicieron dudar de lo que veo.

15.10.03

TODOS SE FUERON



a) Tú. No estás.

b) Elegir la distancia como un ponerse a salvo.

No me duele irme, me duele que ya me fui.

No estoy. No quiero estar.

c) Y yo, sin poder hacer nada. No estoy.

d) De tajo cortar una emoción. No está.

e) La Luna. Tampoco está.

f) Ellas. No están. No estoy. No estamos.

g) Ella, como tenía que hacerlo, se fue. No está.

h) ¿Dónde están? ¿Dónde estoy?

i) Afortunadamente los bigdramaqueenazos duran un rato, ¿verdad? Y luego, ya no están.

j) Aquí estábamos, ¿recuerdas?

14.10.03

DE SILENCIOS


Aquí estoy: Merodéandome.
RETAZOS



Necesito una aguja e hilo para coserme el ojo derecho que se salió de su cuenco y está rebotando como canica, produciendo un sonido muy fuerte sobre la loza. Suena a...que el piso se va a romper.

Necesito coserme los dedos de las manos porque se me caen.

Coserme las uñas y los dientes.
Coserme las rodillas y los brazos.

Lepra no es.

Siempre he sido buena para ensartar el hilo por el breve ojo de la aguja. Me encanta ese segundo en que, con toda la fuerza acumulada entre el pulgar y el índice sobre el hilo, la mirada guía con mucho cuidado a la hebra. Le indica (en su lenguajetembloroso) meterse, como la coneja guía a su gazapo hacia adentro de la madriguera.

Ando buscando pedazos de mi en el suelo como quien busca hormigas: con los ojos entrecerrados. Por cada parte que encuentre compraré un carrete de hilo de color distinto. Una vez que acabe mis manualidades seré una A-bordada.
DE BIPOLARES


EUFORIA:

Nací marcada por el Fuego.

DISFORIA:

Moriré en él.



EUFORIA:

Nací fuego.

DISFORIA:

Soy mi propia quemadura.



EUFORIA:

Nací.

DISFORIA:

Muero.



EUFORIA:

Naceré.

DISFORIA:

Ya morí. Ayer.


8.10.03

DOCE DEL MEDIODÍA


Murmullos...murmullos...el aleteo de un pájaro...miradas incisivas de insectos microscópicos, luminiscentes...murmullos...murmullos...Pan a lo lejos lleva la vieja flauta hacia sus labios para empezar a tocar...murmullos...algo que corre con pies de agua...murmullos...murmullos...el corazón de un animal late agitado...(la agitación soy yo)...murmullos...murmullos...un cuerpo expidiendo el natural calor...murmullos...shhh...una polilla se metamorfosea...shhh...que nadie hable...que nadie diga nada...Alguien me había dicho hace algún tiempo -pero yo lo había olvidado- que durante los días miércoles algunos fáunulos vuelan.

29.9.03

LECTURA


Mayra Luna,
Abril Castro,
Margarita Triana,
Amaranta Caballero
y Omar Pimienta.


Próximo miércoles 1 de Octubre
Café Latitud 32 (Paralelo 32)
sobre el malecón de Playas de Tijuana
7:00 pm

Acompáñenos

24.9.03

AGONÍA



Tal vez el caos,
el cuarto abandonado, el fardo de la agonía,
tal vez el vaso astillado entre los dientes,
la pluma que escribe en extraña lengua de
ceguera y pavor,
tal vez todo eso sea digno de ti o de esta
pena que hace aquí su abrigo y me acompaña
últimamente
por los días que vendrán como un animal
herido,
el águila, el antílope, la noche,
la noche que ya no contiene el deseo, el
aliento,
nada que pueda ser dicho o hecho,
la noche de mis manos frías, agarradas
a la garganta,
a sus gritos que se vuelven hacia dentro,
hacia las hogueras sangrientas del amor.


José Agostinho Baptista
REMINISCENCIAS


Señora Santa Ana
¿por qué llora el niño?
por una manzana
que se le ha perdido

Manzanita de oro
si yo te encontrara...


Ya no recuerdo qué más decía esta canción. Todavía resuena en mi cabeza e inmediatamente oigo a los grillos y veo pasar a la noche de puntillas.
Yo tenía bigotes de leche. Era la niña Caballero.